Bono
abandona la marcha al ser increpado y sufrir
un intento de agresión
La
manifestación de víctimas del terrorismo
se convierte en un acto anti Gobierno y pro PP
La manifestación silenciosa
convocada en Madrid por la Asociación de Víctimas
del Terrorismo (AVT) bajo el lema 'Memoria, dignidad
y justicia' se convirtió hoy en una marcha
de varios miles de personas en la que uno de los
lemas más coreados fue "Zapatero, ¿dónde
estás?". Con semblante serio, el ministro
de Administraciones Públicas, Jordi Sevilla,
soportó durante toda la manifestación
gritos contra el Ejecutivo e insultos. Otro ministro,
José Bono, se vio obligado a abandonar la
marcha junto a la también socialista Rosa
Díez al ser increpado. En la manifestación,
también se reivindicó fuertemente la "unidad
de España" y el 'no' a la "negociación" con
ETA. La manifestación se convirtió en
un acto en contra del Gobierno y del PSOE y a favor
del PP.
A las 16.50 horas se formó la primera
pancarta, que portaron las víctimas y
ya entonces comenzaron a oírse los primeros
lemas: "Peces-Barba, ¿dónde
estás?", "Una sola España", "ZP,
dónde estás" y "España
unida, jamás será vencida".
Los manifestantes pidieron también la
dimisión del Alto Comisionado para la
atención a las víctimas del terrorismo,
Gregorio Peces-Barba.
Mientras se iniciaba la
multitudinaria marcha, en la que algunos
manifestantes portaban banderas
de España, los políticos, encabezados
por el ministro de Administraciones Públicas,
Jordi Sevilla y junto al secretario de Estado
de Seguridad, Antonio Camacho; el secretario
general del PP, Angel Acebes; el ex secretario
de Estado de Seguridad Ignacio Astarloa;
la presidenta de la Comunidad de Madrid y
el alcalde, Esperanza
Aguirre y Alberto Ruiz Gallardón,
respectivamente; y el líder socialista
madrileño,
Rafael Simancas, esperaban en una marquesina
de un autobús a la formación
de la segunda cabecera de la manifestación.
Durante
ese tiempo, y antes de que portaran la pancarta
'Un compromiso con las víctimas',
los representantes públicos escucharon
cómo se vitoreaba al ex ministro de
Interior con gritos de "Acebes, Acebes,
Acebes" --que
luego se repitieron en la marcha--, mientras
que se preguntaba por qué no estaba
Peces-Barba y se oían gritos contra
la ausencia de Zapatero. Aguirre fue la primera
en reaccionar: "Aquí no
hay más responsables que los asesinos
y los terroristas", dijo a la prensa.
BONO
INCREPADO Y ACEBES, ACLAMADO.- A
las 17.15 horas y ante la gran afluencia
de gente,
las propias autoridades decidieron
comenzar
a marchar. A su paso, se coreaban otros eslóganes
como 'El DNI no engaña, Euskadi es
España';
'Con asesinos no se negocia'; 'El 20 de febrero,
no a Zapatero' (en alusión al referéndum
del Tratado de la UE); 'Dónde estás,
ZP', 'Peces Barba, dimisión', 'ETA
no', 'Todos los muertos, son iguales'.
Entre
las aclamaciones a Acebes, el ministro y
resto de autoridades políticas también
escucharon otros lemas más gruesos
como 'Sevilla, nos ensucias', 'Sevilla, hipócrita,
mañana te reunirás con ETA',
'Zapatero, vago' y 'Dónde está,
no se ve, el hijo puta de Bardem'.
Separado
de las autoridades políticas
marchaba el ministro de Defensa, José Bono,
quien, acompañado por Rosa Díez,
y ante el tono de los insultos e intentos
de agresión, se vio obligado a abandonar
la concentración por la calle Virgen
de los Peligros, antes de llegar a la Puerta
del
Sol, final de la manifestación.
GRITOS
DE 'IBARRETXE, ASESINO'.- Tras
el recorrido y una vez en la Puerta del Sol,
varias víctimas
del terrorismo se dispusieron a pronunciar
los discursos, no sin
que antes se tuviera que pedir por megafonía "respeto" y "silencio".
El ministro de Administraciones Públicas,
junto a Gallardón y el defensor del
Menor de la Comunidad de Madrid, Pedro Núñez
Morgades, se separaron de la cabecera 'política'
de la marcha, cuando a su paso arreciaban
las críticas, y se dirigieron juntos
al lado de la tribuna donde tuvieron lugar
las
alocuciones,
que se vieron interrumpidos por gritos de
'Ibarretxe, asesino'.
El presidente de la
AVT, Francisco José Alcaraz,
recalcó, "ante los acontecimientos
que han tenido lugar en las últimas
fechas",
que los "familiares asesinados no serán
moneda de cambio en ningún proceso
de negociación". "Este es
un grito de justicia que lanzamos hoy aquí para
que los partidos políticos sepan cuál
es el sentir verdadero de la ciudadanía
y sean siempre sensibles a las decisiones
de las víctimas del terrorismo",
remarcó.
Alcaraz agradeció la
asistencia a la manifestación
por ser "una inyección moral" a
los "corazones" de las víctimas. "Lamentamos
profundamente determinadas ausencias, a nuestro
juicio injustificables", destacó.
Dijo
que el lema de la marcha, 'Memoria, dignidad
y justicia', resumía las demandas
de las víctimas. "Nos encontramos
hoy aquí con
el fin de que nuestra voz se escuche, para
que tanto el Gobierno como los grupos de
la oposición
pongan en marcha, todos juntos, los mecanismos
necesarios para modificar el Código
Penal, al objeto de que el mismo articule
las medidas
necesarias para endurecer la pena a los terroristas
que cometan más de un asesinato, ya
que con el actual los asesinos cumplen la
misma condena
sin importar que hayan asesinado a 1 o a
192 personas", dijo.
Alcaraz aseguró que
la AVT apoyará a
la Fiscalía General del Estado, la
Audiencia Nacional y a los jueces penitenciarios
en todas
las medidas que tomen para que las ejecuciones
de sentencia sean seguidas "con el mimo
que las víctimas se merecen y que
demanda la sociedad, aunque ello suponga
el replanteamiento
de las normas vigentes".
Así,
destacó que la reinserción "no
es un derecho absoluto", sino que "ha
de medirse conjuntamente con los delitos
realizados" y
con el hecho de que "efectivamente" sea
posible. El presidente de la AVT recordó que
España sufre desde hace más
de 30 años la violencia de distintos
grupos terroristas, citó "ETA,
GRAPO, Terra Lliure y grupos islamistas" y
resaltó que
la cercanía hacia los afectados es "fundamental".
ESPAÑA
ES "UNA NACIÓN".- De
su lado, Alvaro Cabrerizo, cuya mujer y su
hija
fallecieron
en el atentado de Hipercor,
subrayó que España es "una
nación". "Nadie nos la va
a quitar", recalcó entre aplausos. "Hemos
dado la sangre de nuestros hijos para ser
una nación unida, no dividida". "España
entera no puede permitir que los terroristas
se beneficien de lo que no le corresponde",
agregó.
Asimismo, Salvador Ulayar,
a cuyo padre mató ETA
en su presencia hace 26 años, comenzó sus
palabras con un "buenas tardes, España". "No
todos los políticos son iguales",
aseguró a la multitud, llamando a
recordar a los asesinados Gregorio Ordóñez
(PP) y Fernando Buesa (PSE). No todos, dijo, "hacen
apaños ni firman pactos con asesinos,
ni albergan a terroristas en las instituciones".
De
su lado, Angeles Pedraza, que perdió a
su hija en los atentados del 11 de marzo
en Madrid, pidió el cumplimiento de
las penas para los "asesinos". "No
han cambiado",
clamó. También llamó a
defender a las víctimas sin pensar "el
partido al que pertenecían".
CONCENTRACION
ANTE LA SER.- Una vez acabada
la manifestación,
cientos de personas, que luego fueron disminuyendo,
se
trasladaron al número 32 de la calle
Gran Vía, donde se encuentra la sede
de la Ser. Los concentrados cortaron la avenida
madrileña
y profirieron todo tipo de insultos contra
la cadena: "Hijos de puta", "Polanco,
cabrón somos un montón", "¿dónde
están, no se ven, los cabrones de
la SER?" y "Grupo
PRISA, España no se pisa".
La
Policía Nacional cortó durante
una hora calle y custodió la sede
de la emisora hasta que sobre las 20.00 horas
se disolvieron
los congregados.