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Economia    
Sábado 22 de enero de 2005
Actualidad
Ruiza Gallardón, alcalde de Madrid, y Jordi Sevilla, ministro de Administraciones Públicas, tras la pancarta de los políticos. A la derecha el ministro de Defensa, Jose Bono, en el momento de ser agredido.
Bono abandona la marcha al ser increpado y sufrir un intento de agresión
La manifestación de víctimas del terrorismo se convierte en un acto anti Gobierno y pro PP
La manifestación silenciosa convocada en Madrid por la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT) bajo el lema 'Memoria, dignidad y justicia' se convirtió hoy en una marcha de varios miles de personas en la que uno de los lemas más coreados fue "Zapatero, ¿dónde estás?". Con semblante serio, el ministro de Administraciones Públicas, Jordi Sevilla, soportó durante toda la manifestación gritos contra el Ejecutivo e insultos. Otro ministro, José Bono, se vio obligado a abandonar la marcha junto a la también socialista Rosa Díez al ser increpado. En la manifestación, también se reivindicó fuertemente la "unidad de España" y el 'no' a la "negociación" con ETA. La manifestación se convirtió en un acto en contra del Gobierno y del PSOE y a favor del PP.

A las 16.50 horas se formó la primera pancarta, que portaron las víctimas y ya entonces comenzaron a oírse los primeros lemas: "Peces-Barba, ¿dónde estás?", "Una sola España", "ZP, dónde estás" y "España unida, jamás será vencida". Los manifestantes pidieron también la dimisión del Alto Comisionado para la atención a las víctimas del terrorismo, Gregorio Peces-Barba.

Mientras se iniciaba la multitudinaria marcha, en la que algunos manifestantes portaban banderas de España, los políticos, encabezados por el ministro de Administraciones Públicas, Jordi Sevilla y junto al secretario de Estado de Seguridad, Antonio Camacho; el secretario general del PP, Angel Acebes; el ex secretario de Estado de Seguridad Ignacio Astarloa; la presidenta de la Comunidad de Madrid y el alcalde, Esperanza Aguirre y Alberto Ruiz Gallardón, respectivamente; y el líder socialista madrileño, Rafael Simancas, esperaban en una marquesina de un autobús a la formación de la segunda cabecera de la manifestación.

Durante ese tiempo, y antes de que portaran la pancarta 'Un compromiso con las víctimas', los representantes públicos escucharon cómo se vitoreaba al ex ministro de Interior con gritos de "Acebes, Acebes, Acebes" --que luego se repitieron en la marcha--, mientras que se preguntaba por qué no estaba Peces-Barba y se oían gritos contra la ausencia de Zapatero. Aguirre fue la primera en reaccionar: "Aquí no hay más responsables que los asesinos y los terroristas", dijo a la prensa.

BONO INCREPADO Y ACEBES, ACLAMADO.- A las 17.15 horas y ante la gran afluencia de gente, las propias autoridades decidieron comenzar a marchar. A su paso, se coreaban otros eslóganes como 'El DNI no engaña, Euskadi es España'; 'Con asesinos no se negocia'; 'El 20 de febrero, no a Zapatero' (en alusión al referéndum del Tratado de la UE); 'Dónde estás, ZP', 'Peces Barba, dimisión', 'ETA no', 'Todos los muertos, son iguales'.

Entre las aclamaciones a Acebes, el ministro y resto de autoridades políticas también escucharon otros lemas más gruesos como 'Sevilla, nos ensucias', 'Sevilla, hipócrita, mañana te reunirás con ETA', 'Zapatero, vago' y 'Dónde está, no se ve, el hijo puta de Bardem'.

Separado de las autoridades políticas marchaba el ministro de Defensa, José Bono, quien, acompañado por Rosa Díez, y ante el tono de los insultos e intentos de agresión, se vio obligado a abandonar la concentración por la calle Virgen de los Peligros, antes de llegar a la Puerta del Sol, final de la manifestación.

GRITOS DE 'IBARRETXE, ASESINO'.- Tras el recorrido y una vez en la Puerta del Sol, varias víctimas del terrorismo se dispusieron a pronunciar los discursos, no sin que antes se tuviera que pedir por megafonía "respeto" y "silencio". El ministro de Administraciones Públicas, junto a Gallardón y el defensor del Menor de la Comunidad de Madrid, Pedro Núñez Morgades, se separaron de la cabecera 'política' de la marcha, cuando a su paso arreciaban las críticas, y se dirigieron juntos al lado de la tribuna donde tuvieron lugar las alocuciones, que se vieron interrumpidos por gritos de 'Ibarretxe, asesino'.

El presidente de la AVT, Francisco José Alcaraz, recalcó, "ante los acontecimientos que han tenido lugar en las últimas fechas", que los "familiares asesinados no serán moneda de cambio en ningún proceso de negociación". "Este es un grito de justicia que lanzamos hoy aquí para que los partidos políticos sepan cuál es el sentir verdadero de la ciudadanía y sean siempre sensibles a las decisiones de las víctimas del terrorismo", remarcó.

Alcaraz agradeció la asistencia a la manifestación por ser "una inyección moral" a los "corazones" de las víctimas. "Lamentamos profundamente determinadas ausencias, a nuestro juicio injustificables", destacó.

Dijo que el lema de la marcha, 'Memoria, dignidad y justicia', resumía las demandas de las víctimas. "Nos encontramos hoy aquí con el fin de que nuestra voz se escuche, para que tanto el Gobierno como los grupos de la oposición pongan en marcha, todos juntos, los mecanismos necesarios para modificar el Código Penal, al objeto de que el mismo articule las medidas necesarias para endurecer la pena a los terroristas que cometan más de un asesinato, ya que con el actual los asesinos cumplen la misma condena sin importar que hayan asesinado a 1 o a 192 personas", dijo.

Alcaraz aseguró que la AVT apoyará a la Fiscalía General del Estado, la Audiencia Nacional y a los jueces penitenciarios en todas las medidas que tomen para que las ejecuciones de sentencia sean seguidas "con el mimo que las víctimas se merecen y que demanda la sociedad, aunque ello suponga el replanteamiento de las normas vigentes".

Así, destacó que la reinserción "no es un derecho absoluto", sino que "ha de medirse conjuntamente con los delitos realizados" y con el hecho de que "efectivamente" sea posible. El presidente de la AVT recordó que España sufre desde hace más de 30 años la violencia de distintos grupos terroristas, citó "ETA, GRAPO, Terra Lliure y grupos islamistas" y resaltó que la cercanía hacia los afectados es "fundamental".

ESPAÑA ES "UNA NACIÓN".- De su lado, Alvaro Cabrerizo, cuya mujer y su hija fallecieron en el atentado de Hipercor, subrayó que España es "una nación". "Nadie nos la va a quitar", recalcó entre aplausos. "Hemos dado la sangre de nuestros hijos para ser una nación unida, no dividida". "España entera no puede permitir que los terroristas se beneficien de lo que no le corresponde", agregó.

Asimismo, Salvador Ulayar, a cuyo padre mató ETA en su presencia hace 26 años, comenzó sus palabras con un "buenas tardes, España". "No todos los políticos son iguales", aseguró a la multitud, llamando a recordar a los asesinados Gregorio Ordóñez (PP) y Fernando Buesa (PSE). No todos, dijo, "hacen apaños ni firman pactos con asesinos, ni albergan a terroristas en las instituciones".

De su lado, Angeles Pedraza, que perdió a su hija en los atentados del 11 de marzo en Madrid, pidió el cumplimiento de las penas para los "asesinos". "No han cambiado", clamó. También llamó a defender a las víctimas sin pensar "el partido al que pertenecían".

CONCENTRACION ANTE LA SER.- Una vez acabada la manifestación, cientos de personas, que luego fueron disminuyendo, se trasladaron al número 32 de la calle Gran Vía, donde se encuentra la sede de la Ser. Los concentrados cortaron la avenida madrileña y profirieron todo tipo de insultos contra la cadena: "Hijos de puta", "Polanco, cabrón somos un montón", "¿dónde están, no se ven, los cabrones de la SER?" y "Grupo PRISA, España no se pisa".

La Policía Nacional cortó durante una hora calle y custodió la sede de la emisora hasta que sobre las 20.00 horas se disolvieron los congregados.

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