Cree que responde
a la "entrega" de los socialistas al PNV
El PP rechaza la fusión de las
cajas vascas
El presidente del PP de Alava y alcalde
de Vitoria, Alfonso Alonso, mostró hoy su oposición
a la fusión de las cajas vascas por considerar que se
trata de un proyecto que tiene conexión "con la
actitud de entrega del Partido Socialista hacia el PNV"
y que constata "la debilidad del Gobierno de Zapatero".
Además, aseguró que, en realidad, se trata de
una "absorción" que "ha sido traída
por la espalda completamente".
En una entrevista al diario 'El Mundo', recogida por Europa
Press, Alonso defiende la posición "indiscutible
y muy firme" de su partido a favor de la pervivencia de
la Caja Vital, por lo que se muestra "abiertamente en contra"
de la fusión que, para el edil popular, se trata en realidad
"de un proceso de absorción de la Caja Vital por
una caja nueva, por la BBK".
En este sentido, considera el proyecto "contraproducente"
para los intereses de los alaveses, ya que la Vital "es
uno de los pilares fundamentales en los que se apoya el desarrollo
social y económico de la ciudad y, sencillamente, perderíamos
lo que tenemos". "El cliente tiene que pensar si prefiere
que las decisiones que se hacen sobre su dinero se adopten en
Vitoria o en Bilbao. Eso es lo que hay que preguntar a la sociedad
alavesa", apunta.
Asimismo, Alonso critica que el proyecto de fusión "haua
sido traído por la espalda completamente", puesto
que los miembros populares que integran la Plataforma de la
Pluralidad (constituida junto con el PSE-EE) fueron informados
cuando "llevaban meses trabajando en esta cuestión",
e insta al presidente de la Vital, Gregorio Rojo, a "rectificar
la posición que ha mantenido y olvidarse del proyecto"
o, en cualquier caso, que este asunto "no se cuele de rondón,
sin un gran debate público". "Nos parece que
se quiere pasar de puntillas y anestesiar a la gente para que
se enfrente a hechos consumados", denuncia.
Por otro lado, censura que Rojo haya decidido "una política
que está en las antípodas de los principios que
inspiraron la plataforma y la candidatura que le llevó
a ser presidente" y destaca la existencia de "un lado
oscuro" en la negociación, que relaciona con "la
actitud de entrega del Partido Socialista hacia el Partido Nacionalista
Vasco". "Esa debilidad del Gobierno de Zapatero está
detrás de movimientos de estas características",
añade.
Tras asegurar que su partido hará "todo lo posible
para evitar que esto siga adelante y que perdamos la caja",
Alonso descarta haberse planteado solicitar el cese de Gregorio
Rojo como presidente de la Caja Vital, sino que, insiste, "le
hemos pedido que recapacite, que reflexione, que rectifique
su decisión y que vuelva a confiar en nosotros".
Por último, el dirigente popular recuerda que el proyecto
de fusión requiere necesariamente la modificación
de la Ley vasca de cajas, por lo que primero habría que
redactar la propuesta de modificación y llevarla al Parlamento
vasco, ya que "ahora mismo tropieza con grandes dificultades
legales", y defiende que sean los ciudadanos y los impositores
quienes decidan "porque son los propietarios y no puede
ser que una jugada de salón política les prive
de eso".
"Es una vieja aspiración del nacionalismo vasco,
y ahora, curiosamente, revive en los tiempos del plan Ibarretxe,
y con el visto bueno del Partido Socialista", asegura.