cree que la nueva
oficina judicial se debe "mirar al futuro sin nostalgias"
Martín Nájera pide una
"modernización y reorganización" del
ministerio fiscal
La fiscal jefe del Tribunal Superior de Justicia de Cantabria,
Pilar Martín Nájera, consideró hoy "indispensable
abordar la modernización y reorganización"
del ministerio fiscal para poder cumplir así con sus
funciones y conseguir una mayor apertura de este órgano
hacia la sociedad, para que "deje de ser el gran desconocido
de la justicia".
Según dijo, "es necesario superar
la visión fragmentaria del ministerio fiscal como acusador,
reforzar y dar a conocer la faceta tuitiva" y conseguir
que la sociedad perciba "con nitidez" que "los
fiscales son los garantes de todos, pero sobre todo de las víctimas",
que deben ver en el fiscal un "aliado cercano".
La consecución de todos esos objetivos
pasa, a su juicio, por la modernización y reorganización
de la fiscalía, para lo cual demandó "autonomía
presupuestaria", una redefinición de funciones,
el incremento de las plantillas de forma proporcional al crecimiento
de los órganos judiciales, la creación de una
unidad de Policía Judicial y peritos adscrita al Tribunal
Superior y a la Fiscalía y una "importante inversión
en medios tecnológicos".
Martín Nájera hizo estas reflexiones
durante el acto de Apertura del Año Judicial, celebrado
este mediodía con la asistencia de diversas autoridades,
entre las que se encontraban el presidente del TSJC, César
Tolosa; el presidente y la vicepresidenta de Cantabria, Miguel
Ángel Revilla y Lola Gorostiaga; el delegado del Gobierno,
Agustín Ibáñez; el presidente del Parlamento,
Miguel Ángel Palacio; el alcalde de Santander, Gonzalo
Piñeiro, y el consejero de Presidencia, Vicente Mediavilla.
AGILIDAD, CALIDAD Y EFICACIA
Entre los representantes del ámbito jurídico estaba
la vocal territorial para Cantabria del Consejo General del
Poder Judicial, María Ángeles García García,
quien destacó que "la sociedad demanda con urgencia
una justicia abierta, capaz de dar servicio con mayor agilidad,
calidad y eficacia".
De hecho, subrayó que el 99% de las
quejas registradas en toda España son por las dilaciones,
por tiempos de espera, falta de puntualidad y falta de coordinación
en los señalamientos.
A su juicio, para atender esas demandas se
requieren recursos y métodos de coordinación modernos.
En este sentido, se refirió a la reforma de la oficina
judicial como "la más trascendental" y abogó
por la potenciación de los secretarios judiciales para
que el servicio que presta la justicia "entre en la modernidad".
Para la vocal del CGPJ, en la definición
de la nueva oficina judicial "es necesario mirar al futuro
sin nostalgias" hacia las normativas del siglo XIX y matizó
que para que el barco llegue a "buen puerto" se requiere
que "la oficialidad no supere a los remeros".
Reconoció no obstante que toda norma
que "tienda a aligerar las tareas de los jueces" constriñéndolas
a lo jurisdiccional, es "contestada" desde la propia
magistratura, algo que, en su opinión, podría
deberse a que no se ha explicado bien. En cualquier caso, apeló
a la necesaria colaboración de todos para que la modernización
de la justicia siga adelante.
MEMORIA DE LA FISCALÍA
Durante el acto de Apertura del Año Judicial, la fiscal
jefe resumió además algunos de los resultados
de la Memoria de la Fiscalía del pasado 2004, entre los
cuales destacó el descenso de la delincuencia en la región
en un 2%.
Esa reducción se plasmó en los
delitos contra el patrimonio y contra la libertad sexual, pero
no así en los delitos contra la vida y la integridad
personal, que aumentaron frente a 2003. Además, desde
el punto de vista de la Fiscalía resulta "preocupante"
el número de lesiones dolosas con armas protagonizadas
por jóvenes.
En cuanto a los delitos contra la seguridad
colectiva, se estabilizó el tráfico de drogas,
descendió el número de muertos en accidentes laborales
y se redujo el número de incendios forestales, una tendencia
que, sin embargo, este verano se ha invertido.
En lo que respecta al funcionamiento de los
órganos judiciales, Martín Nájera resaltó
la reducción de un tercio en los asuntos penales pendientes
y la agilidad lograda en la respuesta penal en los delitos contra
la seguridad del tráfico, contra la propiedad y de violencia
doméstica, gracias a la implantación de los juicios
rápidos.
Como aspectos menos positivos, lamentó
el "preocupante" número de ejecutorias pendientes
y la "ausencia de recursos suficientes para ejecutar las
penas de trabajos en beneficio de la comunidad".
FAMILIA Y VIOLENCIA
En cuanto al juzgado de familia, alertó de su "previsible
saturación" y, en el caso de la corrección
de menores, incidió en el incremento de los delitos contra
la libertad y la seguridad en los colegios, donde el "acoso
escolar comienza a ser un suceso preocupante que hay que afrontar".
Finalmente, en lo relativo a la violencia
doméstica, en 2004 se formularon 691 denuncias y se solicitaron
399 órdenes de protección, de las cuales 244 fueron
concedidas. De todas maneras, llamó la atención
sobre el incremento del número de renuncias de las víctimas
a las órdenes de protección, el aumento de los
quebrantamientos de las órdenes y el crecimiento de las
denuncias de padres a hijos.