Miércoles, 17 enero de 2007

SupondrÁ una inversiÓn superior a los 500.000 euros y estarÁ en funcionamiento en la segunda mitad del aÑo
Colocada la primera piedra del futuro Centro de Recuperación de Fauna Silvestre de Cantabria, en Cabárceno
Los consejeros de Cultura, Turismo y Deporte, Francisco Javier López Marcano, y de Ganadería, Agricultura y Pesca, Jesús Oria, colocaron hoy la primera piedra del Centro de Recuperación de Fauna Silvestre de Cantabria. Se ubicará en el Parque de la Naturaleza de Cabárceno, supondrá una inversión de 512.483 euros y servirá como residencia temporal de animales encontrados en el medio natural, que carezcan de las condiciones necesarias para sobrevivir, hasta su completa rehabilitación.

En este centro recibirán los cuidados y tratamientos necesarios con el fin de que su vuelta al medio natural se realice con mayores probabilidades de éxito. De esta forma, se pretende evitar la pérdida de especies de gran valor ecológico, algunas de ellas amenazadas de extinción. Su finalización y puesta en funcionamiento está prevista para la segunda mitad de este año.

El consejero de Cultura calificó esta iniciativa como "un gran acontecimiento" y aseguró que es una muestra "del crecimiento que experimenta el Parque de Cabárceno". En este sentido, López Marcano señaló que estas instalaciones "contribuyen a fomentar las tareas de conservación propias del parque y constituyen un incremento de los activos turísticos de la región".

Por su parte, el consejero de Ganadería aseguró que cada año los agentes del medio natural, el Seprona y diversas asociaciones ecologistas recogen unos 500 animales heridos en el medio natural.

Asimismo, y tras recordar que al poner en marcha estas instalaciones "se da cumplimiento a uno de los preceptos de la Ley de Conservación de la Naturaleza", Oria señaló que este centro estará atendido por el equipo veterinario del parque, del que ha asegurado "está constituido por profesionales de primer orden a nivel internacional".

Por último, el consejero de Ganadería añadió que con el Centro de Recuperación se salda "una deuda contraída con toda la sociedad y, en especial, con las personas sensibilizadas con el medio natural", ya que Cantabria es la única Comunidad Autónoma que hasta el momento carece de instalaciones de este tipo.

Este centro ofrecerá una respuesta a la sociedad, dando solución a los hallazgos fortuitos y puntuales de especies silvestres heridas o enfermas, haciendo posible su recuperación y, en el mejor de los casos, su regreso a la vida en libertad. Por otro lado, permitirá abordar situaciones de crisis con un alto nivel de individuos afectados, como las que se derivan de catástrofes ecológicas, contribuyendo así a la concienciación entre la población de la necesidad de la conservación de la fauna silvestre.

El coste de la obra será asumido por la Consejería de Ganadería, así como todos los gastos derivados de su gestión y mantenimiento. CANTUR cederá el terreno para su construcción y aportará su experiencia en la gestión, asesorando en todos los temas relacionados con el diseño, construcción, gestión, contratación del personal, así como cualquier otro aspecto relacionado con el proyecto.

PARCELA DE 12.000 M2
El Centro de Recuperación se construirá sobre una parcela de unos 12.000 metros cuadrados, de la cual se han segregado 5.150 metros para tal fin. Está situada en el recinto vecino al que actualmente ocupan los leones marinos, con acceso propio, diferente al del parque, y dotado de agua, luz y teléfono.

El Centro de Recuperación de Aves contará con un edificio principal de unos 350 metros cuadrados en una sola planta, dedicado a la recepción y clínica veterinaria, con todas las dotaciones necesarias. Su cimentación se realizará de tal manera que en el futuro pueda acoger una segunda planta si fuese necesario.

El edificio se dotará con una zona administrativa, sala de curas, sala de rayos X, sala de necropsias, quirófano, UVI, salas de muda, almacenes, vestuarios y cocina. La zona exterior, que ocupará unos 800 metros cuadrados, se destinará a voladeros y estará comunicada con el edificio principal a través de un pasillo.

Esta zona acogerá a los diferentes animales, para que una vez superada la fase más crítica, éstos se puedan recuperar plenamente y ejercitarse para poder volver a la naturaleza. La superficie está dividida en cinco voladeros de unos 70 metros cuadrados cada uno, con las paredes divisorias en al menos tres móviles.

Además de los voladeros, la zona exterior estará dotada de un edificio separado del resto que acogerá a los mamíferos que puedan llegar al centro; otra de las zonas está preparada para acoger aves marinas y zancudas, y un pequeño área circular de vuelo para entrenamiento previo a la reintroducción. También contará con un pequeño aparcamiento y se ajardinará toda la zona.

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