El líder pide calma ante el "momento
difícil" del PP pero no desvela su equipo
Rajoy asume que habrá otro congreso
en 2011 del que saldrá el candidato
Mariano Rajoy es un hombre tranquilo. No le gusta la inmediatez,
ni los titulares de prensa, ni el ruido mediático,
y mucho menos actuar bajo presión. Tampoco es amigo
de hacer previsiones a largo plazo, aunque en estos días
el líder del PP ya está dejando muy claro
a su entorno que él asume que habrá otro congreso
en 2011, cuando toca, porque así lo dicen los estatutos.En
2007, cuando también tocaba, no hubo congreso. Entonces,
alega Rajoy, existía un riesgo claro de adelanto
de elecciones y todos los barones le dijeron que no hacía
falta. Pero esta vez, asume el líder, según
fuentes cercanas, no pasará lo mismo.
Basta con que
lo pida un barón para que Rajoy se vea forzado a
hacer un congreso en 2011 al que él, según
dice, tiene intenciones de presentarse. De allí saldrá,
si no formalmente, sí políticamente, el candidato
en 2012. La revolución interna que vive el PP, y
especialmente el amago de candidatura de Esperanza Aguirre
-que hace poco habló de ese congreso dentro de tres
años-, hacen prever a Rajoy y su entorno que en 2011
el congreso será inevitable. Eso si antes un mal
resultado electoral no precipita un cónclave extraordinario.
El líder, según su entorno, mantiene la calma.
Sabe que está atravesando el peor momento, pero confía
en que el tiempo resolverá las cosas a su favor.
Mientras, cada día que pasa, Rajoy contribuye a consolidar
un cliché que amenaza con convertirse en sambenito
imposible de borrar: su indecisión. Mientras una
parte del partido le presiona para que, una vez descartado Ángel
Acebes, anuncie ya quién va a ser su sustituto, él
se resiste.
Fuentes próximas a Rajoy confirman que ya lo ha decidido,
aunque no se lo ha comunicado al elegido -o elegida-. Lo
que sí parece casi imposible es que se trate de un
barón territorial. Se especuló con María
Dolores de Cospedal o Javier Arenas, pero Rajoy entiende
que descabezar una comunidad es contraproducente.
"
No voy a responder a ese asunto", dijo ayer hasta tres
veces cuando le preguntaron por el silencio de Aznar, por
la definición de Jaime Mayor -quien ve la "peor
crisis del PP desde la refundación"- y por esa
incógnita sobre su equipo. Al final, a la cuarta,
accedió a hablar de la guerra por el poder en el
PP. Parecía improvisar, y tal vez por eso fue sincero
y reconoció, por primera vez, que el partido atraviesa
una situación "difícil".
"
Quiero trasladar un mensaje a todos los que han votado al
PP y a los militantes. Efectivamente, este es un momento
difícil, pero las cosas las haremos con sensatez
y las decisiones las tomarán los compromisarios que
representan a los militantes. Quiero dar un mensaje de tranquilidad,
no es un momento fácil, pero el PP y su dirección
han demostrado que saben sobreponerse a circunstancias difíciles",
sentenció Rajoy.