ha presentado a toda su familia en la
convención
Palin acepta su candidatura y ataca la falta
de experiencia de Obama
La gobernadora de Alaska y candidata a la vicepresidencia por el
Partido Republicano, Sarah Palin, defendió al aceptar la candidatura
republicana a la Vicepresidencia el valor y la experiencia del candidato
republicano, John McCain, quien "sabe como ganar una guerra",
frente a un candidato demócrata, Barack Obama, que "puede
dar un discurso entero sobre la guerra que América está luchando
sin usar la palabra victoria, excepto cuando habla de su propia campaña".
El senador por Arizona, John McCain, ha sido nominado formalmente
en
la tercera jornada de la Convención Nacional del Partido
Republicano como candidato a la Presidencia de Estados Unidos, aunque
su intervención se ha caracterizado más por el apoyo
ofrecido a su protegida Palin y a su familia.
La más esperada
Palin ha defendido también su propia experiencia política
en Alaska, donde dijo haber "reformado del todo el Gobierno
para volver a ponerlo del lado de la gente", en contraste con
Obama que, dijo, "no ha aprobado nunca una ley importante, ni
siquiera una reforma".
Tras el discurso de Palin, y sin anuncio previo, McCain apareció en
el escenario y acompañó a su compañera y a toda
su familia, ante la emoción de los delegados e invitados a
la 39 Convención Nacional Republicana.
En un agresivo discurso con el que quiso responder todas los comentarios
y críticas a su nominación de los últimos días,
Palin atacó insistentemente a Obama destacando que "hay
algunos candidatos que usan el cambio para promocionar sus carreras
y hay otros que, como John McCain, usan sus carreras para promocionar
el cambio". Así, aseguró que cuando el candidato
demócrata,
al que reconoció como buen orador, acaba sus discursos "y
vuelve a casa, si no tiene que ir algún estudio de televisión",
lo que realmente queda es una persona que "quiere aumentar el
poder del Gobierno, sacarnos más dinero y reducir la fuerza
de Norteamérica en un mundo peligroso".
Por eso, quiso advertir a todos los ciudadanos norteamericanos: "Sólo
hay un hombre en estas elecciones que realmente haya luchado por
vosotros y ese es John McCain". Palin criticó también
que "cuando Estados Unidos necesita más energía,
se opone a perforar, que cuando hay que luchar por el rearme nuclear
de algunos países él quiere encontrarse con ellos sin
precondiciones".
Críticas a Obama
Un hombre, dijo de Obama, que cuando hay que pelear contra el terrorismo
y contra "la gente que hizo tanto daño" al país, él
se preocupa de alguien no les está leyendo sus derechos".
Para rematar, señaló irónicamente que la presidencia
de los Estados Unidos "no se supone que es un viaje de descubrimiento
personal". Pero además de para las afiladas críticas,
que emocionaron al estadio, Palin aprovechó su primer gran
discurso para hacer lo que todo el mundo esperaba de ella, que era
explicar exactamente
quién es. Se definió a sí misma como alguien
de fuera de "la élite de Washington" y del "establishment
político" de Estados Unidos, y rebatió las críticas
de los que la atacan por su poca experiencia en ese campo.
"
Tengo una noticia urgente para esos periodistas y columnistas: yo
no voy a Washington a ganarme su reconocimiento sino para servir
a la gente de este país", afirmó, en un discurso
en el que quiso darse a conocer como alguien cercano al norteamericano
medio. La máma del Hockey Además, la candidata a vicepresidenta
adoptó un tono
cercano para presentar al gran público a toda su familia,
que seguían su discurso desde primera fila. Aunque no mencionó en
ningún momento la polémica sobre el embarazo de su
hija de 17 años, la presentó a la audiencia, junto
a su novio, sentado a su lado, así como a sus otros cuatro
hijos, incluido el recién nacido con síndrome de Down
que estaba en brazos de su padre.
Tuvo palabras cariñosas para todos ellos, y también
para sus propios padres que también la escuchaban desde el
estadio. "Nuestra familia tiene los mismos altibajos, retos
y alegrías que el resto", afirmó. Aun así,
como madre de un hijo con síndrome de Down,
se dirigió a las familias con niños con necesidades
especiales para asegurarles que "tendrán a una amiga
y una abogada en la Casa Blanca".
Tratando de presentarse como alguien corriente, remarcó tener "el
privilegio de haber vivido la mayor parte" de su vida en un
pueblo pequeño, y recurrió de nuevo al apodo que los
medios ya le han dado, como la "madre hockey", por su afición
a este deporte. Ni siquiera la irrupción de una única
manifestante anti-republicana, que fue expulsada inmediatamente de
la sala por
la seguridad, detuvo a Palin en su emocionado y ovacionado discurso,
que levantó a los republicanos de sus sillas muchas veces.