| UN
MUNDO SIN ABEJAS
Barry Benson (Seinfeld)
es una abeja recién graduada. Su futuro, al igual que el
del resto de sus conocidos, es trabajar en la colmena para producir
miel. Sin embargo, se resiste, y decide salir al exterior. En
su primer viaje conoce a una guapa florista, Vanessa
(Zellweger), que le salva la vida. Entabla
entonces una relación que le está prohibida, y descubre
que los humanos comercian con su preciada miel. Su meta será
entonces aclarar todo el asunto, llegando a unas consecuencias
inesperadas.
El proyecto surge de la intención del cómico Seinfeld
de hacer una película, y eso se nota. Se nota sobre todo
en el guión que, lejos de ser brillante, derrocha un sano
humor por todas partes, con algunos momentos realmente logrados,
aunque la mayoría hacen referencia a la situación
en Estados Unidos.
Sin embargo, la historia se pierde en algunos personajes innecesarios
(el pseudo novio de Vanesa o el mosquito argentino no pintan nada)
y en algunas situaciones un tanto forzadas (el juicio, dentro
de lo cómico que es, resulta en algún momento algo
exagerado). Incluye además una moralina y una lección
que, evidentemente, va dirigida a los niños que arrastrarán
a sus padres a las salas: las abejas son necesarias para el mundo,
pero hay que cuidarlas.
Por otro lado, la animación sigue siendo el punto flaco
de Dreamworks. Aunque hay algunos personajes
realmente originales (el pérfido abogado, o las versiones
animadas de Sting y Ray Liotta son geniales),
lo cierto es que en general los humanos son algo simplones. Eso
sí, el interior del panal es espectacular.
Bee Movie no pretende ser una obra maestra, pero entretiene,
sobre todo a los niños que, además, aprenderán
algo más sobre estos insectos.
|