| El
entrevistador entrevistado
Remake de la película del mismo nombre de The
Van Gogh y que iba a dirigir él mismo si
no lo hubieran asesinado.
Interview es una de
esas películas sencillas, bien construidas sobre el guión
y la interpretación. Un escenario, dos actores y no hace
falta nada más... El principal peligro es caer en la teatralidad,
sin embargo con el uso simultaneo de 3 cámaras que utilizaba
Van Gogh, Buscemi elimina sin
problemas cualquier rastro teatral y consigue rodar la película
en 9 días. Aunque, “Van Gogh lo habría
hecho en 5 días”, se lamenta.
Un periodista especializado en política,
antiguo corresponsal de guerra es enviado a entrevistar a una
actriz con gran éxito en películas comerciales,
con mucho interés para la prensa rosa y muy poco para el
protagonista. El choque de sus mundos se topa violentamente con
el del otro, hasta que aceptan entrar en un juego de verdades
y mentiras sobre sus vidas, que hacen aflorar sus secretos ocultos
mucho más allá de su apariencia exterior. La entrevista
desinteresada del comienzo se convierte en un ten con ten donde
las confesiones pueden ser mucho más trascendentales de
lo que parecen.
El reto constante de la película es mantener
un diálogo continuo entre los personajes, basado en continuos
bajones de la tensión precediendo a increscendos aún
mayores. Posiblemente unidades narrativas rodadas en una misma
toma(aunque con 3 cámaras) que mantienen el interés
de la acción y comienzan con una novedad en la trama que
les permita superar el bajón final del anterior fragmento.
Comento esto porque la película da una sensación
de cierta reiteración, ya que no existe una progresión
lineal en cuanto a la tensión se refiere, a causa de esas
conexiones no siempre exitosamente articuladas. Un pequeño
pego a una película, interesante, diferente, que rehuye
de artificios y efectos y se centra en la esencia del cine, la
interpretación y la realización.
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