| “¡Qué
bochorno, Gudjohnsen es marica!”
En una sociedad como la española, donde los homosexuales
tienen práctica y felizmente los mismos derechos que los
heterosexuales, resulta curioso que nos llegue, con dos años
de retraso, un film islandés sobre Ottar Thor,
un futbolista cuya existencia cambia por completo al declarar
ante una periodista que le gustan los hombres. A partir de entonces
recibe el rechazo de todos los que le rodean: su hijo, atormentado
adolescente, su ex-mujer, Miss Islandia, y su
padre, que para mayor inri es su entrenador. Ottar no tardará
en ser expulsado del equipo. Por suerte nuestro protagonista sabrá
sobreponerse a la adversidad liderando un humilde equipillo que
pronto será el de todos los gays de Islandia. Como ven,
todo muy fresco y coqueto.
Resulta aún más sorprendente que,
por ejemplo, el primer largometraje del realizador patrio Nacho
Vigalondo, uno de nuestros cortometrajistas más
reconocidos, carezca todavía de distribución en
nuestro país (no así en EE.UU. donde al chico se
lo rifan) y en permuta nos llegue desde Escandinavia esta comedieta
absurda, incapaz de arrancar una carcajada en su interminable
hora y media. Eleven Men Out recuerda
en algo a In & Out, comedia USA
protagonizada por Kevin Kline que gozó
de cierta palma a mediados de los 90. Aquel film tenía
cierta lógica en su contexto, e infinita mayor gracia que
esta aburrida e insulsa mojiganga.
Supongo que el hecho de que el futbol sea el
deporte rey en nuestro país ha animado al avispado distribuidor
de turno a rescatar esta película que no agradará
ni a homos ni a heteros. Nos hallamos inmersos en una época
donde el cine ha malentendido la liberación del orgullo
gay y la industria se nos inunda de pseudo-productos (véase
Another gay movie… o mejor no)
que lejos de aproximarse a este colectivo lo retrata a base de
topicazos y mal gusto. No es el caso de esta Eleven Men Out, que
pese a lo retrógrado de su argumento, al menos no maltrata
la imagen de Ottar. Más bien al contrario, nos lo presenta
como el mayor héroe mártir de la Chueca nórdica.
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