| El
Apocalipsis según Blockbuster
Es una tremenda pena que una película de la que se podría
haber sacado tanto jugo se quede difuminada de una forma tan evidente
para poder adentrarse en los márgenes de los que una superproducción
Blockbuster no puede librarse.
La mezcla que se ofrece en Soy Leyenda
entre acción, mundo apocalíptico de ciencia ficción
más clásica y trasfondo religioso se queda en un
quiero y no puedo con aires de trascendencia moral, bastante flojita
por cierto, todo sustentando en los inestables hombros de Will
Smith. Y no es que el ex príncipe
de Bel-Air lo haga mal. Su interpretación
es buena, el personaje podría haber sido bueno si se hubiera
desarrollado más y mejor; el problema es la propia película,
que gasta demasiados minutos en acción barata y en flashbacks
absolutamente prescindibles en vez de invertirlos en acabar de
perfilar la soledad y el sufrimiento que debe sentir un hombre
sólo como Neville en una Nueva York solitaria
y acechante.
La película se va desinflando como un globo con un escape
de aire, y si bien es cierto que en ningún momento llega
a aburrir del todo, incluyendo algunas escenas bastante dignas
y con tensión, la parte final, donde el guión se
complica, terminan de chafar una película demasiado irregular,
fallida, y por otro lado, previsible.
Bastante suave en su conjunto y demasiado tímida como
para ser trascendental, Soy Leyenda es un correcto producto
de entretenimiento, visualmente impactante (especialmente en lo
que se refiere a la presentación de la ciudad, devastada,
inquietante y absorbente), pero absolutamente prescindible, y
por ende olvidable una vez se ha visto. Película desaprovechada
en pos de llegar al gran público, lo cual, paradójicamente,
es su mayor inconveniente. Lo que ganará en taquilla lo
pierde en calidad fílmica, y por desgracia, el cambio no
compensa. El buen cine, el gran cine, están muy lejos de
aquí.
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