| Y
todo por perseguir un zorro...
Con el telón de la guerra de fondo aparece esta película
que aún siendo seria se alimenta de un humor fácil
para hacer más consistente el guión. No es que sea
ni mucho menos una comedia, sino más bien un drama “Light”.
Simon Hunt un reportero de guerra con una buena reputación
y Duck, el cámara, habían trabajado juntos en los
conflictos bélicos más sonados del mundo.
Pero un inesperado incidente ocurrido en Bosnia termina con la
carrera de Hunt(Richard Gere) y ,por el contrario, asciende a
Duck(Terrence Howard)
Años más tarde se volverán a encontrar y
comenzaran la aventura por la búsqueda del criminal de
guerra mas buscado de Bosnia “El Zorro”.
En su viaje les acompañará un joven periodista que
cierra este triángulo protagonista.
Su director, Richard Shepard (“Matador”)
enseña una película que resulta extraña e
innovadora. Mezcla los conflictos bélicos con los problemas
personales de los protagonistas, así como las notables
críticas a numerosos organismos y gobiernos que va lanzando
a lo largo del film.
Nada tiene que ver con películas como Territorio
Comanche (de Gerardo Guerrero)
que narra el día a día de los reporteros de guerra
(aunque al principio da esa impresión), es más bien
un viaje de aventuras en busca del más sanguinario asesino.
Una especie de periodistas “justicieros”
que se meten en muchos líos y dan un toque irreal y fantasioso
a la película.
Los protagonistas no destacan por un perfil muy novedoso; el
típico periodista que tiene una gran exclusiva y que quiere
llegar a conseguir el éxito(como lo hizo en el pasado)
, el antiguo amigo que se deja llevar para recordar los buenos
momentos y un novato periodista que resulta ser un enchufado.
Los secundarios dan bastante juego y amenizan las andanzas de
los tres aventureros.
La intriga (que llega en la mitad de la película) te obliga
a quedarte hasta el final y sus ultimas escenas sorprenden. |