. . Año VI

   
Esta Semana
Crítica
Por Gerard & Sergi A. Cassadó
Mortadelo y Filemón. Misión salvar La Tierra
Dirección: Miguel Bardem.
País: España.
Año: 2008.
Duración: 94 min.
Género: Comedia.
Interpretación: Eduard Soto (Mortadelo), Pepe Viyuela (Filemón), Berta Ojea (Ofelia), Mariano Venancio (el Súper), Janfri Topera (Bacterio), Carlos Santos (Botijola), Alex O'Dogherty (Todoquisque), Emilio Gavira (Rompetechos), Tomás Pozzi (Chulín), Andrés Gasch (Matraca), Carmen Ruiz (Toribia).
Guión: Carlos Martín, Juan V. Pozuelo y Miguel Bardem; basado en la obra de Francisco Ibáñez.
Producción: Antonio Asensio Mosbah y Tedy Villalba.
Música: Juan Bardem.
Fotografía: Unax Mendía.
Montaje: Iván Aledo.
Dirección artística: Antón Laguna.
Vestuario: Helena Sanchis.
Estreno en España: 25 Enero 2008.

Mortadelo se disfraza
Tras el enorme éxito de taquilla de su predecesora, “Mortadelo y Filemón. Misión salvar la Tierra” se nos presenta abanderando aquel tópico tan manido de “nunca segundas partes fueron buenas”. “La gran aventura de Mortadelo y Filemón”, la primera adaptación del cómic de Ibáñez dirigida por Javier Fesser, trasladaba el brillante universo del director madrileño a las aventuras de los dos agentes de la T.I.A. Si dicho film lograba, a ratos y pese a su terrible dispersión argumental, entretener, esta secuela dirigida por Miguel Bardem se aproxima más al bodrio que a lo digerible.

Bardem, quien en su anterior trabajo había abandonado la comedia para filmar un correcto thriller (“Incautos”), toma sin demasiada fortuna las riendas de un proyecto que a punto estuvo de irse al traste durante su preproducción. Viendo los resultados la pérdida no hubiese sido de lamentar. La película se adueña de la excelente ambientación que Fesser otorgó a la saga, pero olvida su ironía y se vende a un infantilismo que no agradará ni a grandes ni a pequeños. Tal vez nos ofrezca una historia algo más coherente y clásica, pero carece de la simpatía de la primera parte.

Si el cambio de director ha sido importante, no menos lo ha sido el relevo de Benito Pocino por un esforzado Eduard Soto, un excelente cómico que aquí, sin embargo no da la talla. No por hacer una mala interpretación, sino por lo odiosas que son las comparaciones. Al parecer, Pocino, embriagado de éxito, exigió a la productora una cantidad inmoral de dinero para rodar la secuela y ésta decidió no aceptar las condiciones de quien mejor encarna a la mítica creación de Ibáñez. Ya no solo es su físico, tan singular como caprichosamente clónico; Pocino además representa sin esfuerzo la inocencia y el descaro gamberro del personaje. Ni es actor ni sirve para interpretar; simplemente es Mortadelo.

Pese a que una aceptable recaudación va a camuflar el descalabro, se exige una revisión de la franquicia de cara a una posible tercera entrega. Mortadelo y Filemón deben decidir si quieren pertenecer al cine gamberro o al infantil. En la esencia del cómic posiblemente encuentren la mejor respuesta.

Ver otras películas >>>

En libertad / Se dice se cuenta / Con firma
Prensa, Radio y TV: Regional / Nacional / Internacional //// Humor //// El tiempo //// Publicidad