. . Año VI

   
Esta Semana
Crítica
Por Gerard A. Cassadó
XXY
Dirección: Lucía Puenzo.
Países: Argentina, España y Francia.
Año: 2007.
Duración: 91 min.
Género: Drama.
Interpretación: Ricardo Darín (Kraken), Inés Efron (Alex), Martín Piroyanski (Álvaro), Germán Palacios (Ramiro), Valeria Bertuccelli (Suli), Carolina Peleretti (Erika), Luciano Nobile (Vando), César Troncoso (Washington), Jean Pierre Reguerraz (Esteban), Ailín Salas (Roberta), Lucas Escariz (Saúl).
Guión: Lucía Puenzo; basado en un cuento de Sergio Bizzio.
Producción: Luis Puenzo y José María Morales.
Música: Andrés Goldstein y Daniel Tarrab.
Fotografía: Natasha Braier.
Montaje: Alex Zito y Hugo Primero.
Dirección artística: Roberto Samuelle.
Vestuario: Manuel Morales y Luisina Troncoso.
Estreno en Argentina: 14 Junio 2007.
Estreno en España: 11 Enero 2008.

Sexo perturbador
Sentarse en la butaca a visionar el film que ahora nos reúne es una excelente catarsis para aquellos que nos creemos modernos, desprejuiciados y curados de espanto. El espectador que se crea libre de tabúes respecto al sexo, debería ponerse a prueba con “XXY”, una película sincera con aquello que quiere contar y que abre en la mente debates que, sin duda, no están a la orden del día en el escaparate de la introspección humana.

Alex (excelentemente bautizada) es una chica con un secreto que singulariza su vida: es hermafrodita, es decir, posee genitales masculinos y femeninos en su cuerpo. Algo que debería afectar tan solo a su intimidad se extrapola a toda su vida: Alex es vista como un bicho raro en el pueblo donde reside. Aquellos que la rodean sienten una mezcla de fascinación y repulsión que llega a penetrar en el espectador. Por que el carácter de la joven, tan atrevido y descarado como frágil, simpatiza con éste. Es capaz incluso de enamorarnos, como enamora a Álvaro, el hijo de una pareja de amigos de sus padres que les visitan durante un fin de semana. Sin embargo, cuando el sexo, el gran elemento diferencial de Alex, penetra en la pantalla, uno no puede dejar de sentirse algo turbado por las relaciones amatorias que la joven experimenta.

Pero no nos dejemos engañar por las apariencias. En “XXY” el sexo juega un papel importante pero no decisivo. Más allá de las necesarias escenas eróticas (que tampoco son muchas pero sí difíciles de desdeñar), Lucía Puenzo elabora una excelente tesis sobre la auto-aceptación a través de un conflicto apenas reflejado en el cine (quien escribe al menos no recuerda ningún film sobre el tema). Nuestra protagonista debe enfrentarse al rechazo o curiosidad de los demás para acabar descubriendo que la propia aprobación es el gran escudo para que no la puedan dañar. El desenlace nos plantea si es posible vivir en esa situación sin la necesidad de elección, a la vez que nos abre los ojos ante una nueva actitud sexual.

El film, con una fotografía pretendidamente grisácea y triste, se alzó con el premio de la crítica en Cannes. Óptimamente interpretado, en especial por su elenco más lozano, cuenta con la presencia de Ricardo Darín, uno de los mejores actores hispanos de la última década, que en este caso se arrincona para dejar brillar con luz propia a Inés Efron, la estrella naciente de la obra. Puede resultar inverosímil en algunas situaciones, aunque eso no le resta ni un ápice de humanidad ni de honestidad.

Ver otras películas >>>

En libertad / Se dice se cuenta / Con firma
Prensa, Radio y TV: Regional / Nacional / Internacional //// Humor //// El tiempo //// Publicidad