| Si
Max Schreck levantara la cabeza…
Considerando el innegable parecido en el los rasgos faciales que
tienen los vampirotes de esta película con el espléndido
y aterrador Max Schreck de la inolvidable
Nosferatu, de Murnau,
podríamos entablar paralelismos entre 30 días
de oscuridad y la citada película, una de
las obras cumbres del expresionismo alemán. Sin embargo,
más allá del maquillaje, entre la obra maestra del
genio alemán y la película de David Slade no hay
nada que se le parezca.
Bueno después de esta introducción un poco cogida
por pinzas pasemos a hablar de los vampiros propios de 30 días
de oscuridad. Lo primero que hay que decir es que no son muy inteligentes.
La película juguetea durante todo su metraje con un trasfondo
filosófico que pretende ahondar en temas de profundidad
moral insondable (la muerte, el comportamiento humano, la soledad,
el miedo) a través del líder de esta comuna de pálidos
devoradores de sangre. El personaje tiene carisma. Me gusta su
caracterización. Lástima que al final no valga para
nada. Y no es que la película sea horrenda (al menos no
toda). Durante los primeros… 50 o 60 minutos más
o menos me parece estar asistiendo a un producto entretenido e
inteligente, al menos hasta el punto que permiten los consabidos
tópicos y clichés del género. Sin embargo,
se ve que al guionista se le fueron acabando las ideas. Desconozco
hasta que punto la historia es fiel al cómic de Steve
Niles y Ben Templesmith, pero desde luego no creo que
le hagan justicia.
Aunque ni la acción ni la sangre terminan de imponerse
en su pelea por la otra vertiente trascendental y, por momentos,
romanticona, el film decae a consecuencia de incontables, absurdos
y algunos imperdonables, errores de argumento. Incongruencias
narrativas, absurdas acciones de unos personajes torpes y no muy
listos durante muchos momentos (tanto los buenos como los malos),
situaciones que juegan con la inteligencia del espectador y elipsis
poco creíbles de hasta 17 días se dan cita para
dejar un regusto amargo en una película que, como dije
antes, arranca bien, pero no logra mantenerse a ese nivel durante
el resto de su metraje, que a todas luces resulta excesivo viendo
el resultado final.
Película que recomendaría a los fans del terror,
y a aquellos que no les importe que les roben la cartera a cambio
de un rato medianamente entretenido y un par de sustos decentes. |