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Los
documentales de La 2 se pasan a la gran pantalla
Uno termina de ver Los reyes del Ártico
y lo único que puede hacer es preguntarse: ¿Por
qué narices se estrena esto en las salas de cine? ¿Qué
aporta de nuevo? ¿De verdad estoy en un cine o me he vuelto
a quedar dormido frente al televisor de casa en una de esas sobremesas
de La 2, Jordi Hurtado mediante?
La respuesta es que no hay respuesta. Tan sólo los productores
del Nacional Geografic y la distribuidora sabrán
el por qué, si es rentable, sus motivaciones… Y es
que si el documental en cuestión fuera bueno, tratara algún
tema importante… Pero no. La cosa va de una osa polar que
tiene crías, y de una morsa que tiene otra cría,
y de cómo el oso intenta cazar a la morsa, etc, etc, etc.
Nada que no hayamos visto ya. Nada que no sepamos. Y si por lo
menos dijéramos que se trata el tema del cambio climático
en profundidad… Pero ni eso. El tema capital, el que verdaderamente
importa, que es el deshielo del polo norte, y de cómo afecta
a las especies y los ecosistemas, aparece como excusa para completar
la historia de la formación de una osa polar durante sus
primeros 8 años de vida. Así que ¿Qué
nos queda? Paisajes bellos retratados con alguna que otra imagen
portentosa, una banda sonora lamentable y la sensación
terrible de que no merece la pena.
Un documental (de los malillos) de La 2 con un aire a Disney
bastante preocupante metido con calzador en la cartelera. Y a
todo esto, lo narra, en la versión española, Belén
Rueda. ¿Se atreven a intentar no quedarse dormidos
en su butaca? Un servidor confiesa que estuvo a punto de perder
la batalla… |