. . Año VI

   
Esta Semana
Crítica
Por L. Avendaño
Lo mejor de mí
Dirección: Roser Aguilar.
País: España.
Año: 2007.
Duración: 78 min.
Género: Drama.
Interpretación: Marian Álvarez (Raquel), Juan Sanz (Tomás), Lluís Homar (Eduardo), Alberto Jiménez (Dr. Ferrer), Marieta Orozco (Silvia), Carmen Machi (Carmen), Pablo Derqui (David), Maife Gil (Pilar), Pep Cortés (Ignacio), Enric Ases (Alberto), Nausica Bonin (Claudia).
Guión: Roser Aguilar y Oriol Capel.
Producción ejecutiva: Aintza Serra y Sergi Casamitjana.
Música: Jens Neumaier.
Fotografía: Isaac Vila.
Montaje: Bernat Vilaplana.
Dirección artística: Leo Casamitjana.
Vestuario: Núria Cardoner y Silvia Iglesias.
Estreno en España: 7 Marzo 2008.

Y (casi) nada más
Los aires de frescura que empiezan a sanear el complicado panorama del cine español, al menos desde el punto de vista artístico, hacen difícil hacer concesiones para películas de aspecto mediocre pero que, sin duda, despuntan con creces ante toda una tradición de producción de auténticos detritus dirigidos a los gustos más bajos. La ópera prima de Roser Aguilar es una de estas medianías, no exenta de aspectos interesantes. Entre ellos se encuentra una notable habilidad para crear transiciones con atractivo visual y cierto interés dramático. Sin embargo, los puntos de unión no pueden adquirir un peso significativo cuando lo que se une presenta escasa consistencia. Y es que, en cualquier caso, las buenas aptitudes formales no hacen sino subrayar la oquedad estética sobre la que se erigen. Como tantos y tantos otros, la debutante directora nos demuestra que tiene talento pero poco que contar (se cuentan también formas, no sólo argumentos). Carece de proyecto artístico, y esto es lo mínimo que se debe pedir a películas de distribución minoritaria si quieren, de verdad, aportar algo nuevo. Quizás con cierta vocación comercial, Lo mejor de mí se ve en lo artístico eclipsada por las obras de Serra, Aguilera o Rosales, que señalan la aparición en nuestro país de un público cada vez más exigente, lo que se confirma con el reciente éxito de la magnífica La soledad.

En el plano argumental la película es pobre, pero no hasta el desespero. Sin duda, su gran fallo es el exceso de buenas intenciones (no está sola en esto: se trata de una deficiencia más que extendida a nivel planetario) y le falta mala leche. Por supuesto, esto es más una valoración personal que un juicio serio sobre alguno de los aspectos de la película. Sin embargo está demostrado que este tipo de cine tan complaciente no perdura más allá del último destello de los créditos. Sobre todo porque no llega a interesar, porque carece de ese punto de catarsis masoquista y masturbatoria de la mejor tradición del cine español. La de Lo mejor de mí es una historia fácil, por más que en su facilidad tenga sus aciertos (por ejemplo el desenlace, que descarga, con una inusual naturalidad, al espectador de cincuenta minutos de tedio precedentes), que al final aburre. Se puede hacer un mundo de algo muy sencillo; aquí no hay mundo y entre el espectador atento y la sencilla historia se abrirá, cuanto menos un abismo de desconfianza. Y mayor distancia aún cuando mediando la actriz (Marián Álvarez, cuyo galardón en Locarno sólo se podrá explicar estudiando quién más competía) se desdibuje el personaje protagonista y cuando, por la aparición de alguna estrella televisiva, todo el contexto dramático se desmorone como la insostenible farsa, falsamente seria, que es. Hay que sentir la necesidad de contar con fuerza algo necesario cuando se opta por el cine narrativo; hacer cine por hacerlo, aparte de hinchar el currículum, es una pérdida de tiempo.

Ver otras películas >>>

En libertad / Se dice se cuenta / Con firma
Prensa, Radio y TV: Regional / Nacional / Internacional //// Humor //// El tiempo //// Publicidad