| Hulk
destruye
La nueva película de la masa verde era muy esperada, y
no sólo por ver si sus responsables habían resuelto
los problemas que planteaba la primera, sino por los problemas
que han salpicado su postproducción y que afectan sobre
todo a su protagonista, Edward Norton. El resultado:
aunque mejor a niveles técnicos sigue dejando un sabor
de boca un poco amargo.
Tras un accidente de laboratorio que le convierte
en un ser monstruoso, el doctor Bruce Banner (Norton) se refugia
en Brasil para intentar encontrar una solución a su gran
problema. Pero tras varios meses escondido el ejército
norteamericano le localiza. Tras una espectacular huída,
Banner regresa a Estados Unidos donde contactará con un
científico que puede ayudarle. Sin embargo, cuando el General
Ross (Hurt) crea a un supersoldado
(Roth) que acaba convirtiéndose
en una Abominación, Banner comprende que lo único
que puede detenerle es lo que esconde en el interior: Hulk.
Los dirigentes de Marvel no debieron de quedar
muy convencidos por el resultado de la primera adaptación.
Aunque recaudó de sobra su presupuesto, las malas críticas
y los efectos visuales hicieron que se replantearan otra película
más oscura. Es por eso que durante los títulos de
crédito iniciales se muestra el origen de Hulk, algo diferentes
a los del film de Ang Lee. El equipo se renovó
por completo, contratando a nuevas caras para los personajes principales.
Sin embargo, el resultado dista mucho de ser
superior a la anterior incursión. Si bien el personaje
es indudablemente más creíble que el interpretado
por Eric Bana, la película no logra llegar
al espectador. Tal vez sea por la interpretación de Norton,
que se queda muy lejos de otros de sus trabajos, o sea el hecho
de que el personaje de Hulk se identifica con destrucción
y violencia, y no tanto con drama humano (aunque hay que decir
que los comics están cargados de esto último), por
lo que los momentos de diálogos parecen una mera transición
entre escenas de acción.
Pero si algo destaca más allá del
propio personaje es la propuesta de Marvel a través de
su compañía productora, Marvel Studios. La empresa
pretende trasladar su mundo a la gran pantalla. ¿Y en qué
consiste esto?, se preguntarán. Bueno, los personajes de
Marvel suelen entrecruzarse en sus diferentes historias. Así,
Spiderman puede aparecer en historias de los X-Men
o viceversa. Esto viene a cuento porque al final de la película
aparece Tony Stark, personaje interpretado en Iron-Man
por Robert Downey Jr. El motivo: reclutar a Hulk
para el programa Vengadores, película que, por cierto,
está previsto que se estrene en 2011. Esperemos a ver en
qué acaba todo esto.
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