| El
guasón
Existe un proverbio (o un refrán, o un dicho), del que
desconozco la procedencia pero que viene a decir algo así
como: “si me engañas una vez, tú tienes
la culpa; si me engañas dos veces el culpable soy yo”.
Dicha sentencia le viene como anillo al dedo
al director de “El incidente”,
el señor M. Night Shyamalan,
especialista en frustrar bruscamente, una y otra vez, las expectativas
del espectador. Desde la filigrana final de “El
sexto sentido” al bochornoso cuento estúpido
de “La joven del agua”,
pasando por la crítica metafórica de “El
bosque”, Shyamalan nunca da al público
aquello que espera ver. Lo malo es que hemos pasado del agradable
giro final sorprendente, a la farsa pura y dura.
Si algo es imprescindible para sentarse a ver
“El incidente” es no olvidarse
en casa el sentido del humor. Shyamalan observa con tremenda distancia
aquello que está contando, pero huye de la parodia y, en
su lugar, se sirve del clasicismo y de las claves de los géneros
que perpetra para elaborar obras parecen tomarse demasiado a la
ligera. Sólo así se puede soportar (porque disfrutarlo
es muy difícil) un film como “El incidente”,
que encierra un ridículo mensaje pseudo-ecologista como
justificación a la chorrada que nos plantea: un buen día,
las plantas y vegetales de la Tierra se enfadan con el hombre
y empiezan a soltar una extraña sustancia química
que hace que los humanos sufran el inevitable impulso de suicidarse.
En una entrevista publicada este mes en “Cahiers
du Cinéma – España”, Shyamalan
reconoce que público y medios pecaron de falta de sentido
del humor al valorar su anterior obra “La joven
del agua”, que fue defenestrada sin igual
por unos y otros. Bien es cierto que, gran parte de la crítica
especializada sí supo entender un film que algunos califican
como el “Fellini 8 ½”
de Shyamalan (¡¿?!). En otra entrevista (disponible
en los extras de la edición en DVD de “Sympathy
for Mr. Vengeance”), Park Chan-Wook calificaba
la primera parte de su “Trilogía de la
Venganza”, para todos una auténtica
tragedia griega, como una comedia negra de ácido sentido
del humor. Existe en muchos films de autor esta fractura éntre
la elaboración del mensaje y su recepción por parte
del espectador. Así, Shyamalan, con este estilo ligero
y autoparódico, parece distanciarse cada vez más
de un público harto ya de sus excentricidades. De momento,
“El incidente” contó
con un presupuesto mediano tras el fracaso comercial de “La
joven del agua”. ¿Con cuánto
dinero contará para su próximo proyecto?.
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