| Tarantino
se envalentona y roza la osadía...
Voy a ser sincero: me encanta
el cine de Quentin Tarantino. Llevaba esperando esta película
un año. Y, quizá por eso, tenga más valor
lo que voy a decir a continuación: me ha decepcionado profundamente.
Y no porque la película sea mala; me explico... Había
seguido tanta información del film, que había leído
unas críticas que aseguraban que Tarantino "había
vuelto" a sus orígenes, y que estaba a la altura de
Pulp Fiction. Pues bien, me niego en rotundo.
Es cierto que la película tiene un estilo
visual impecable, unas tomas excelentes, una música impactante...
Técnicamente, sí es de lo mejor de Tarantino. Pero
el guión es lo que no me ha convencido... Las conversaciones
"Made in Tarantino" en ocasiones llegan a cansar, quitando
ritmo a la película; y yo apoyo sus míticos diálogos,
en varias de sus anteriores películas algunos se me quedaron
grabados desde el instante en que terminaban. Y, sin embargo,
ahora no soy capaz de recordar de qué trataba más
que un diálogo de la película (el mentadísimo
monólogo inicial de Cristoph Waltz).
Por supuesto, la película sí conserva
el humor negro marca de la casa; diría que hay momentos
muy buenos, desternillantes... Pero sin alcanzar el punto álgido
de Pulp Fiction con Vicent Vega y Jules en el coche, la pistola,
etc... Es un humor diferente.
Se nota que Tarantino ha madurado un poco, se
nota un mayor detallismo en absolutamente todo. Y eso, en ocasiones,
abruma.
Sabemos de sobra que Tarantino es un gamberro,
pero esta vez su valentía se ha convertido en una osadía
que roza la peligrosidad. Quizá esta misma historia, ambientada
en otro momento y con otras connotaciones, alcanzaría todas
mis expectativas.
Otro pequeño fallo que le he encontrado
a la película es la interrupción momentánea
de algunos temas musicales... Cuando la canción está
llegando a su punto álgido, de pronto se corta y se cambia
de escena. Es como un coitus interruptus, pero sin el "como",
un mal aprovechamiento de escenas que podrían haber dado
mucho más de sí... Y sin embargo, se nos entretiene
en el primer plano de un tenedor cogiendo un trozo de nata. Me
ha parecido una mala elección de tiempos.
Se echa de menos también la recreación
de Tarantino en la sangre exagerada. Y no porque carezca de violencia,
que la tiene, pero esta vez la sangre es circunstancial, no se
juega con ella.
Eso sí, que nadie se asuste; como dijo
un crítico sobre esta misma película: "Incluso
la peor de este señor, puede ser mucho mejor que la mejor
de cualquier otro".
Quizá necesite revisionarla de aquí
a un tiempo para reconciliarme con ella; sé que tiene momentos
ESPECTACULARES (p.ej: la Taberna) que no deben quedar desmerecidos
por los últimos minutos del metraje...
Conclusión; esta película es puro
exceso, y esto es un arma de doble filo: encontraremos la mejor
cara de Tarantino (algunas escenas superan con creces cualquier
cosa hecha anteriormente), pero también la peor.
En fin... Espero que lo próximo de Tarantino
sea un western en toda regla. Y que esta vez no se preocupe por
nada. Nosotros le prestamos Almería.
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