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DISNEY, ¿FÁBRICA DE
LASCIVIA?
Samuel Rodríguez Cimiano
Disney
ha sido históricamente la factoría líder
en cuanto a animación familiar e infantil se refiere. Desde
su primer largometraje animado, Blancanieves, realizado en 1937,
Disney ha sido el estandarte unos valores éticos que agradaban
tanto a niños como progenitores, poniendo de relieve la
amistad, la bondad, el amor verdadero, la lucha contra el mal,
las justicia… Sin embargo algo se sale de lo normal en la
gran fábrica de sueños: los dibujantes de Disney
suelen incluir en la mayoría de sus películas algunas
imágenes subliminales explícitamente sexuales.
Un
mensaje subliminal es un estímulo que ha sido diseñado
para programar la mente humana a través de la percepción
no consciente. Es toda aquella percepción que llega al
subconsciente sin pasar antes por el consciente, es decir cuando
es percibido sin que el sujeto se de cuenta. Esta manera de percepción
se caracteriza por ejercer una gran influencia sobre el consciente.
A
pesar de los grandes debates que desde diferentes puntos de vista
los mensajes subliminales han suscitado, aún no existe
un punto de vista claro sobre la eficacia real de los mismos.
Sin embargo, es notorio que multitud de mensajes publicitarios
utilizan de estas técnicas como método para aumentar
sus ventas. La ginebra Gilbey´s esconde la palabra sex en
los hielos que acompañan a la bebida, la mascota de Camel
posee formas genitales en su cara y si juntamos dos latas de Pepsi
(o bien leemos una por las dos caras) encontraremos
igualmente la palabra SEX formada por luces de neón rojas
y azules.
El
empleo de estímulos subliminales no es exclusivo de la
publicidad,
sino que también lo podemos encontrar en el cine. EL EXORCITA
contiene zumbidos de enjambres de abejas, gruñidos de cerdo
y rugidos de león en su banda sonora, a su vez que durante
décimas de segundo se puede ver una máscara de la
muerte en varios momentos de la película. Hitchcock también
utiliza el mismo sistema y en la última escena de PSICOSIS
sobre la cara de Norman sobreimpresiona la calavera de su madre.
Sin
embargo, quizá el caso más llamativo se encuentre
en los mensajes subliminales explícitamente sexuales que
Disney inserta en sus películas. ¿Mero divertimento
de los dibujantes? ¿Estrategia de captación de un
público adulto? Disney se ha caracterizado por negar a
posteriori las intenciones de estos mensajes…
En la película LOS RESCATADORES, producida en 1977, Disney
nos cuenta la historia de dos simpáticos ratoncitos que
han de rescatar a una pobre niña huérfana que ha
sido secuestrada. Sin embargo, una imagen desentona con el cándido
argumento de la película: en el minuto 28, cuando los ratones
se deslizan a toda velocidad en una lata de sardinas, podemos
observar co
mo
en una de las ventanas del edificio del fondo aparece una mujer
desnuda durante un par de fotogramas
En LA SIRENITA, el cura que va a casar a la malvada bruja con
el príncipe, de una edad ya considerable, sufre una erección
un fotograma antes de que se corte la escena y cambie el plano
hacia la protagonista Ariel. El mensaje es plenamente visible
a velocidad normal, aunque es mejor disponer de un vídeo
o DVD ya que la perplejidad hará que la escena quiera ser
vista una y otra vez.
En EL REY LEÓN, la más sucia y obscena película
que nunca se haya hecho para los niños, según la
revista Time, también tenemos mensajes subliminales: cuando
Simba se hace mayor y está viviendo entre la alegría
(demasiada alegría según ciertas voces…) que
desprenden Timón y Pumba, en un momento de la película
se retira para reflexionar sobre su padre en el silencio de la
noche. De repente la silueta de su padre se refleja en el firmamento
pero… si observamos detenidamente en la fracción
de segundo en que las estrellas se desplazan, se puede leer la
palabra SEX. Disney se defendió diciendo que en realidad
las letras eran “SFX”, siglas por las que se conoce
a los efectos especiales de sonido
De nuevo LA SIRENITA encontramos una nueva referencia a lo sexual,
y nada menos que en plena carátula de la cinta: en el castillo
dorado que aparece al fondo de la imagen una de las torres centrales
tiene una clarísima forma de pene. Disney se defendió
de nuevo diciendo que era una mera coincidencia, aunque en la
siguiente reedición de La sirenita en vídeo la extraña
y sospechosa forma había desaparecido de la portada de
la cinta.
Disney también incluye mensajes subliminales auditivos:
en ALADIÍN podemos escuchar atentamente en su versión
original que cuando Aladdín acaba una frase se le superpone
otra voz, masculina, que al escucharlo conjuntamente invita a
las adolescentes a quitarse la ropa. Hay quién tiene sus
reservas acerca de este mensaje por el hecho de que pudo ser mera
coincidencia, pero en la escena ninguna otra voz masculina existe,
por lo tanto, el mensaje oculto es más que obvio.
En
HÉRCULES también se esconde otro mensaje sonoro:
una de las ninfas que tanto se sienten atraídas por el
mitad dios mitad humano le dice entre demás voces y algarabía
“quiero follarte”. Sin embargo esto es en la versión
doblada al español, desconocemos si el doblaje se haría
respetando el original o fue simplemente una incursión
que los dobladores españoles decidieron incluir en la película
La asociación de protección de defensa del menor
frente a la televisión ha interpuesto numerosas demandas
contra Disney, la cual siempre ha alegado que los mensajes no
se han sido incluidos de forma deliberada, si bien esto es algo
difícil de creer una vez visto los mensajes explícitamente
sexuales. Sin embargo, la publicidad que esto le da a la marca
Disney es muy grande, siendo estos mensajes objeto de debate y
risas en pequeños corrillos, entre amigos que han logrado
ver alguno de estos contenidos camuflados, o simplemente, creando
nuevas leyendas urbanas sobre nuevos mensajes subliminales de
Disney que en realidad nunca existieron. ¿Diversión
o estrategia comercial? Si Walt levantara la cabeza…
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