Cantabria Confidencial
ECONOMÍA REGIÓN

Jueves 31 de marzo de 2005

 
CC OO denuncia abusos laborales en las empresas de merchandising 
La Federación de Comercio, Hostelería, Turismo y Juego (FECOHT) critica la explotación que sufren sus trabajadores, “con exceso de horas y salarios ridículos”   
 

La Federación de Comercio, Hostelería, Turismo y Juego (FECOHT) de CC OO de Cantabria denunció hoy la explotación que la mayoría de las empresas de Merchandising que operan en Cantabria ejercen sobre sus trabajadores, “que cobran unos salarios ridículos y por horas”.

Según explicó el secretario general de la FECOHT, Emilio de Cos, los trabajadores de estas empresas, que son subcontratadas por las grandes superficies comerciales de nuestra región para la reposición de productos en las estanterías de sus centros, “no tienen el mismo trato ni laboral ni económico que los trabajadores que, desempeñando las mismas funciones, trabajan propiamente para estas grandes superficies”.

Así, De Cos subrayó que al no existir un convenio actualizado que regule las condiciones de estos empleados, y sí un “extraño” texto vigente desde 1988, “se cometen toda clase de irregularidades, desde la realización de excesos en la jornada por la que están contratados hasta el pago de su salario, que calificó siempre de “ridículo”.

El dirigente de CC OO subrayó que cuando los propios trabajadores plantean en sus empresas esta irregularidades, éstas, para evitar situaciones que les perjudiquen, “lo único que se les ocurre es trasladar a estos trabajadores a comunidades limítrofes en las que también tienen centros de trabajo”. Así –continuó-, “lo que pretenden es que los trabajadores pidan la cuenta porque, evidentemente, con los sueldos que reciben no pueden desarrollar su trabajo a muchos kilómetros de casa”.

“En definitiva, esta clase empresarial, avalada por la Asociación Nacional de Grandes Empresas de Distribución (ANGED), lo único que consigue es explotar de manera sistemática a este colectivo de trabajadores, en su mayoría jóvenes, que lo único que hacen es rotar y rotar de puesto de trabajo hasta que, ya hartos, deciden dejarlo”, concluyó De Cos.