La Audiencia confirma la absolución
a la empresa Frixia por unos vertidos que realizó al Besaya
Pese a que murieron 300 truchas
la Sala dictamina "insuficiencia de prueba"
La Sección Tercera de la Audiencia
Provincial de Cantabria ha emitido una sentencia en la que confirma
el fallo absolutorio a la empresa láctea Frixia por unos vertidos
que realizó en agosto de 2001 y febrero de 2002 al río
Besaya por "insuficiencia de prueba". En primera instancia,
el Juzgado de lo Penal número 3 de Santander ya
absolvió a Frixia por el mismo motivo, aunque se recogía en los
Hechos Probados que Bernardino Varela, director de la empresa, autorizó el
9 de agosto de 2001 unos vertidos al Besaya con valores de Demanda Química
de Oxígeno superiores a lo autorizado por la Confederación Hidrográfica
del Norte, produciéndose ese día la muerte de "300 truchas".
El 7 de febrero de 2002 se realizó una segunda toma de muestras en la
depuradora de Frixia, en La Serna de Iguña, arrojando una cantidad de
fenoles de 3,3 miligramos por litro, cuando carece de autorización para
dicho vertido. El Ministerio Fiscal presentó posteriormente un recurso
de apelación,
asegurando que si se declara probado "la superación de los valores
administrativamente tolerados para los vertidos", también lo es "la
muerte de 300 ejemplares de trucha", con lo que se puede concluir que "fue
precisamente aquella emanación la responsable del perjuicio causado en
el medio natural".
Practicado un nuevo informe pericial, se concluye que el lugar de captación
de las muestras se encuentra ubicado a 25 metros aguas abajo del canal de salida
de las aguas depuradas por Frixia, "por lo que no puede establecerse de
manera incuestionable una relación de causa-efecto entre los vertidos
de dicha factoría y los valores observados".
Esta es una de las principales conclusiones por las que, para la Sala, "no
podemos llegar a la convicción fundada de que la factoría de Frixia
sea el agente causante de los elevados valores de amonio y de fósforo".
Respecto
a los valores anómalos de oxígeno detectados, los peritos
expusieron que "el impacto ambiental fue, en todo caso, muy limitado en
su extensión, pues los puntos de captación de muestras aguas arriba
y aguas bajo del vertido arrojaron resultaron normales", no pudiéndose
tampoco determinar si los vertidos de Frixia fueron los causantes de la muerte
de las truchas.
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