La tasa de temporalidad de los jóvenes
trabajadores cántabros es del 90%, "muy superior" a
lo recomendado por la UE
El Gobierno recuerda a 1.850 empresas
que deben reducir sus contratos temporales antes de fin de año
o serán inspeccionadas
La juventud trabajadora de Cantabria presenta índices
de temporalidad cercanos al 90%, un dato que supera ampliamente el
establecido por la Unión Europea como recomendable, del 16 al
19%, y que se explica por la temporalidad de los sectores con mayor
presencia de trabajadores jóvenes y la "estrategia empresarial" generalizada
en Cantabria de utilizar los contratos temporales como contratos de
entrada de los nuevos trabajadores.
Así lo demuestra un estudio encargado por la Secretaría
de Juventud de CC.OO. de Cantabria a economistas e investigadores de
la Universidad Complutense de Madrid con el apoyo de las direcciones
generales de Trabajo y Juventud del Gobierno de Cantabria, "único" en
el panorama nacional con datos referentes a una Comunidad Autónoma.
Según explicaron uno de los autores del estudio, Eduardo Sánchez,
la representante de Juventud de CC.OO., Emma Moya, y el director general
de Juventud, Raúl Gil, la temporalidad "no es sólo
un fenómeno económico", sino que "se ha convertido
ya en un fenómeno social" al ser sinónimo de "precariedad" e
influir en cuestiones como la emancipación juvenil y el acceso
a la vivienda, por ejemplo.
Por ello, se encargó este estudio, que será trimestral
al igual que los datos de la Encuesta de Población Activa (EPA)
para obtener "unos datos sobre los cuales poder actuar".
Las principales conclusiones del informe se refieren a que las mayores
tasas de temporalidad dentro de la población activa en Cantabria
se dan entre los trabajadores menores de 35 años, consecuencia
directa, según indica, de la estructura económica de
la región en la que predominan sectores "estacionales" como
la hostelería, el comercio y la construcción, la atomización
empresarial, que "favorece la subcontratación", y
la "estrategia empresarial" de generalizar la contratación
temporal como "contrato de entrada" de un nuevo trabajador.
Además, el trabajo de los jóvenes es, mayoritariamente,
de "baja cualificación" y no se corresponde en la
mayor parte de los casos con su formación académica,
lo que conlleva a su vez sueldos más bajos y mayor precariedad.
Estos datos se agravan, según precisó Sánchez,
en la franja de edad que va de los 16 a los 25 años y en el
género femenino.
A la luz de estos resultados, el director general de Juventud consideró que
se hace necesario "seguir trabajando" en "reducir la
predominancia de ciertos sectores" y potenciar la I+D+i, que conlleva
empleo de "alta cualificación", la industria, que
genera "empleo más estable", y fomentar el espíritu
emprendedor, que conlleva autoempleo.
'VOLUNTAD EMPRESARIAL'
Raúl Gil afirmó que la situación de la temporalidad "está mejorando" pero
señaló que "sigue siendo muy alta" y aludió a
la necesidad de conseguir la "concienciación y sensibilización
de los empresarios" acerca de que a mayor calidad de empleo se
produce "mayor productividad". "Una temporalidad tan
alta no tiene ninguna explicación productiva" y "responde
simplemente a una estrategia empresarial" basada en el ahorro
en los gastos de personal.
En este sentido, el director general de Juventud recordó que
el Gobierno de Cantabria ha instado a 1.850 empresas de la región
a reducir sus contratos temporales "a acogerse a las ayudas establecidas
para ello" antes de final de año, ya que de lo contrario "serán
inspeccionadas".
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