. . Año VI

La Historia de España
Belén GÓMEZ ACEBO

El nombre de España viene de Hispania, que así la llamaron los romanos. Anteriormente a estas mismas tierras los habitantes de la cuenca del Mediterráneo, fenicios, griegos...le habían dado el nombre de Iberia, o sea, las tierras del río Iber, que quiere decir Ebro, todo el mundo lo sabe. Bueno, eso de todo el mundo es una figura retórica, hay mucha gente o poca, pero hay gente que no lo sabe, y en Cantabria en el futuro serán menos cada vez. ¿Por qué? Pues porque nuestros escolares van a tener menos horas de estudio de esta materia.

Cuando la izquierda ha empezado a perder ese no se qué que nos llevaba a decir “este país” en vez de España, y aunque en toda la ESO y el Bachillerato no hay más que un curso en el que se estudie Historia de España , van las autoridades educativas y reducen la carga lectiva de cuatro a tres horas semanales en el único – y último- curso de la enseñanza secundaria ( obligatoria y no obligatoria), en que esta asignatura se imparte -2º de Bachillerato- para todos los alumnos sin distinción, esto es, como asignatura troncal.

Para formar las mente de nuestros jóvenes y adolescentes cualquier materia es buena, Matemáticas, Ciencias, Tecnología, Lengua, o Historia, por poner los ejemplos más generales, pero conseguir algo tan necesario como es la cohesión social y la cohesión nacional, no será fácil si nuestros jóvenes apenas tienen clara la historia de nuestro país, España.

Y cuanto más crecen los problemas políticos derivados de esa falta de cohesión, no pondré otro ejemplo que el del reparto del agua entre Comunidades, menos educamos a los estudiantes en el conocimiento de la Historia común.

En el antiguo BUP, los alumnos tenían cinco horas semanales de Historia de España; se pasó a cuatro en el nuevo Bachillerato y ahora se ven reducidas a tres.

Cualquier gobierno democrático sabe que esto no es bueno para la formación de las mentalidades, ¿por qué se hace? ¿a qué otra disciplina se le va a dar esa hora que se quita a la Historia?.

A la Religión, ni más ni menos.

Pero si la Religión es optativa, dirán algunos. Sí, y eso lo agrava. No sé cuántos alumnos de 2º Bachillerato escogerán Religión. En algunos lugares son el 6% del total de alumnos del nivel de 1º ; aunque lleguen al 20, 30 o 50%, estoy totalmente en desacuerdo, y como yo muchos profesores.(Hemos tenido una reunión en la tarde de este lunes y puedo decir que había muchos, todos en contra de la reducción horaria).

Sabemos que Benedicto XVI ha iniciado la reconquista del mundo y quiere empezar por España. De ahí la ofensiva de la Iglesia durante el curso pasado. Pero acabamos de tener elecciones y el gobierno del PSOE, aunque el autonómico sea fruto de una coalición, tiene que saber que sus votantes queremos un estado laico, y no queremos clases de Religión en los centros escolares. Para eso están los templos, para rezar y aprender sus creencias.

Además las minorías no pueden imponer sus criterios a la mayoría. Y si fuesen mayoría los que quieren aprender Religión ( a eso tienen por supuesto derecho), que lo hagan en el ámbito que corresponde a las creencias, no en el del conocimiento científico.

Para acabar, ¿saben los lectores qué van a hacer los alumnos que no vayan a Religión mientras tanto? . Pues nada. Nada. Nada. Porque cuando en el texto legal se dice actividades alternativas a la Religión, se quiere decir nada, porque si los profesores aprovecháramos para profundizar o repasar otras materias, saltaría la iglesia diciendo que eso es competencia desleal o algo parecido. Así que en medio de la mañana, la hora más productiva, unos a Religión, ¿y si son tres alumnos?, da lo mismo, y el resto a perder el tiempo en un aula o en el patio; eso si no “cogen el dos” –son chicos y chicas de 17-18 años-, y se largan al bar más próximo.
¡Qué educativo¡

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