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Regalos
reales a la carrera
Como no creo en las casualidades este confidencial
se inclina por pensar que estamos en presencia de un inédito
intento de contraprogramación
en política regional. Nos explicamos. Estaba anunciado
que este miércoles, día 28 de abril, el presidente
del Gobierno regional, Miguel Ángel Revilla, presentase
oficialmente el regalo que la Comunidad Autónoma le hace
al Príncipe Felipe y a su futura esposa, Letizia
Ortiz. El obsequio no
es ninguna sorpresa toda vez que desde hace semanas ha ido objeto
de comentarios escritos y de información gráfica.
Para los pocos que
se hayan despistado les
recordamos que se trata de una campana
forjada en Gajano de 1.600 kilos de peso y trabajada por los
mejores especialistas. Se conoce menos que será ubicada
sobre una pequeña torre
y que, muy probablemente, el lugar elegido para su instalación
estará en los jardines de la residencia de los Príncipes
de Asturias.
Pues bien, un cuarto
de hora después de la hora fijada para que el presidente
Revilla presentase la campana, el Ayuntamiento de Santander
anuncia la comparecencia del alcalde, Gonzalo Piñeiro,
con el objeto de dar a conocer cuál será el regalo
que la capital de la región hará llegar al Príncipe
y a su prometida. Dicho regalo se ha guardado
con relativo secreto, pese a lo cual estamos en condiciones
de informar que es tan original que incluye un lote de libros,
de Santander por supuesto, y eso sí encuadernados en
piel que queda muy fino.
Además, y
elevando el listón de la imaginación,
Piñeiro ha dispuesto --a la oposición municipal
no se la ha dado la posibilidad de opinar, sólo ha sido
informada-- que se realice una reproducción
facsímil del histórico documento por el que se
otorgó a Santander el Título de Ciudad. Se descartó,
en un alarde de sensatez del regidor del PP, la propuesta de
un ciudadano, cuyo nombre silenciaremos de momento, de regalar
a Don Felipe lo que denominó Palacio
de la Magdalena 2, un palacete situado en la
playa de La Maruca. Para que luego digan que no hay ideas originales.
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Cantabria
en las quinielas del nuevo Gobierno
Además de Alfredo Pérez Rubalcaba,
que vuelve al primer plano de la política nacional,
afianzándose como número tres en la jerarquía
socialista detrás de Zapatero y José
Blanco, otros cántabros o personas vinculadas a Cantabria
aparecen en las quinielas
para futuros nombramientos. Fernando Lamata, Fermín
Bocos o Mariano Navas son nombres que suenan
para el segundo escalón de altos cargos del Gobierno
de Zapatero.
El que fuera director
provincial del Insalud en
Cantabria a comienzos de los ochenta,
Fernando Lamata, en la actualidad consejero de Sanidad
del Gobierno castellano-manchego, pasa a ser el número
dos del Ministerio de Sanidad.
Al periodista Fermín Bocos se le incluye en las
diferentes ternas para dirigir los informativos de TVE
o de RNE. Y Mariano Navas, presidente de
la Autoridad Portuaria de Santander,
podría ser, al menos si se toma en cuenta la opinión
de Fernando Palao, quien fuera Director de Puertos del
Estado, un excelente director de Puertos en el Ministerio
de Fomento. "Si alguien me pregunta, yo propugnaré
a Mariano Navas", afirmó con rotundidad Palao
en declaraciones un periódico local asturiano hace algunas
fechas, apostando por el alto cargo destinado en Cantabria.
No obstante, parece
que será finalmente el propio Palao, actualmente
presidente del Puerto de El Musel
en Gijón, quien vuelva
a ocupar el mismo cargo que desempeñó con Josep
Borrell al frente del Ministerio, entonces de Obras Públicas.
Por último reseñar que también se ha barajado
para un puesto nacional el nombre del consejero de Industria
del Gobierno de Cantabria, Miguel Ángel Pesquera.
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Los
tiempos están cambiando ..., hasta en Argoños
El Ayuntamiento de Argoños,
presidido desde 1979 por Joaquín Fernández
San Emeterio, registro hace unas fechas un insólito
acontecimiento. Se debatía
la moción presentada por los concejales regionalistas
en defensa de su líder y presidente del Gobierno, Miguel
Ángel Revilla, por las ofensas que le fueron inferidas
por Francisco Álvarez Cascos en su última
visita a Cantabria como ministro, poco antes de las elecciones
del 14-M.
Pues bien Fernández
San Emeterio, que fue miembro de UCD,
que luego recaló en el partido fundado por Juan Hormaechea,
y que finalmente se presentó
a las elecciones municipales con el apoyo del PP,
dejó a sus concejales, que son amplísima mayoría,
la libertad de abstenerse
en la votación de la moción regionalista, con
lo cual la reprobación del ex ministro de Fomento
salió adelante.
Los tiempos
están cambiando y Fernández San Emeterio
no quiere quedarse fuera, aunque ello suponga dejar en la estacada
política a uno de los suyos y, además, en sesión
plenaria y pública.
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Cascos
y la invitación de Piñeiro
Aprovechando la última visita de Paco
Cascos a Cantabria --la
que utilizó para cargarse el protocolo y ningunear
al presidente regional, Miguel Ángel Revilla--,
Gonzalo Piñeiro invitó al entonces todavía
ministro de Aznar
a pasar las vacaciones de Semana Santa en su casa
de campo situado en la costa de Miengo (construida
antes del primer POL, no
piensen mal).
Buscaba Cascos,
al parecer, un lugar retirado y tranquilo donde reposar con
su nueva novia y Piñeiro,
solícito, le puso a su disposición la casa que
hace unos años se construyó en plena costa, aprovechando
las edificaciones de una antigua estabulación
ganadera.
Pero bien porque
el tiempo no acompañaba,
bien porque con la que estaba cayendo políticamente,
es decir después de perder las elecciones y el Gobierno,
lo cierto es que Álvarez Cascos optó por
territorios más cálidos y la casa de Miengo
se quedó sin su ilustre inquilino y acompañante.
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