Guía
electoral del PSOE: Como no 'despertar' el voto PP
La guía estratégica del PSOE,
repartida recientemente entre miembros de la dirección
Federal, plantea la necesidad de, en campaña, "evitar
un planteamiento dialéctico que estimule la movilización
vindicativa del electorado del PP". "Huir -incluso
para refutarla- de cualquier idea de revancha del 14-M",
reclama el documento. En todo caso, el PSOE subraya que, "para
ganar", el partido "está obligado a prolongar
los factores que dieron lugar al espíritu del 14-M, manteniendo
la movilización positiva que entonces se produjo".
Es más, proclama que Rodríguez Zapatero "es
el vínculo entre el voto del 14-M y el de junio".
El PSOE ha redactado un documento sobre "Planteamiento
Estratégico Previo" para la campaña electoral
al Parlamento Europeo, al que ha tenido acceso Europa Press,
en el que afirma que el partido tiene "la necesidad de
obtener un resultado positivo" en los comicios del próximo
13 de junio "que no permita arrojar una sombra de debilidad
sobre el respaldo ciudadano al Gobierno nada más comenzar
su gestión". "Está claro que una derrota
en estas elecciones debilitaría moralmente al Gobierno
y alimentaría la idea de que la victoria del 14-M fue
pírrica", asevera el informe.
ELECCIONES MARCADAS POR EL RESULTADO DEL
14-M Y EL IMPACTO DEL 11-M
El "Planteamiento Estratégico Previo" de la
dirección socialista afirma que las elecciones al Parlamento
Europeo de junio estarán marcadas por los hechos políticos
ocurridos en España en los últimos meses, y refleja
que "los dos hechos más determinantes" serán
el "resultado de las elecciones generales" del 14
de marzo y "el impacto del atentado" terrorista del
11-M.
Sobre los comicios de marzo pasado, se indica
que provocaron un giro en el clima de la opinión pública,
"sustituyendo la resignada pasividad del período
anterior por un conjunto de expectativas positivas propias de
todo momento de cambio político", expectativas que
afectan especialmente a sectores ciudadanos tradicionalmente
alejados y críticos con la política, sobre todo
jóvenes. "Las elecciones se celebrarán, pues,
al calor del 'espíritu del 14-M' y con un Gobierno recién
estrenado que no habrá tenido tiempo para acumular factores
de desgaste. En principio, esta circunstancia debe favorecer
la posición electoral del PSOE", afirma.
En cuanto al impacto del atentado del 11-M, el
informe indica que tuvo como consecuencias un "alto clima
de emocionalidad que se mantendrá aún durante
algún tiempo", y la conciencia de que España
"está en el punto de mira del terrorismo islámico,
lo que provoca un estado de alarma y tensión sostenida".
Señala además un aumento de la sensibilidad hacia
todos los temas que tienen que ver con la seguridad y la lucha
antiterrorista, y el interés por la política internacional,
añadiendo que "la reacción negativa ante
la guerra de Irak y la implicación española en
ella ha vuelto a exacerbarse". "En principio --agrega--,
este segundo hecho debe operar también en sentido favorable
a la posición electoral del PSOE, siempre y cuando el
nuevo Gobierno no presente síntomas de debilidad o falta
de capacidad en los temas de seguridad y lucha antiterrorista".
"INTERPRETACIÓN PENDIENTE DEL
RESULTADO DEL 14-M" DESDE EL PP
El documento recalca que "habiendo quedado pendiente la
interpretación del resultado del 14-M el PP tiene la
necesidad imperiosa de obtener un resultado que le permita sostener
la tesis de que aquel resultado fue fruto de una coyuntura excepcional
que no refleja el auténtico estado de la opinión
pública y, sobre todo, que no contiene una desautorización
de su gestión de gobierno". Por ello, según
la guía, el PP "hará un gran esfuerzo de
movilización de su electorado más fiel",
y "dada la tradicional frialdad de ese electorado ante
los temas europeos, lo hará con un discurso doméstico,
en el que primará un claro mensaje de 'revancha' o 'segunda
vuelta' del 14-M".
El PSOE proclama entonces la necesidad de prolongar
los factores que dieron lugar al espíritu del 14-M, lo
que afirma que no pasa por un discurso meramente doméstico
que plantee el voto de junio "como una mera reválida
o segunda vuelta de las elecciones, sino con un discurso que
sea capaz de proyectar aquel 'espíritu' sobre el contenido
específico de estas elecciones, que es Europa".
Por lo tanto, el planteamiento estratégico socialista
indica que "en términos tácticos, pues, el
PP tiene que intentar ganar las elecciones y el PSOE tiene que
intentar no perderlas (lo que no tiene por qué conducir
a una estrategia conservadora o defensiva, que fue un error
que ya cometió Rajoy)".
CARACTERÍSTICAS DE LA CAMPAÑA
El documento al que ha tenido acceso Europa Press, de nueve
folios, señala algunos rasgos que singularizan la campaña
de las europeas y que considera hay que tener en cuenta en el
diseño estratégico, entre ellos que España
es uno de los países con mayor desinterés por
el tema de Europa. Por ello, se señala que se hace muy
difícil pensar en una campaña motivadora si se
plantea desde y en torno a los temas que se debaten actualmente
en el marco de la UE, y se indica que será necesario
proceder a la inversa: "en lugar de traer los problemas
de Europa a España, encontrar un discurso centrado en
los problemas que los españoles consideren propios y
proyectarlos hacia el marco europeo".
DECÁLOGO DEL PLANTEAMIENTO ESTRATÉGICO
DEL PSOE
El documento ofrece posteriormente, en un decálogo de
ideas, el resumen del "planteamiento estratégico",
la primera la de que "hay que prolongar el impulso electoral
del 14 de marzo sin caer en la idea de la segunda vuelta",
de manera que "el voto de junio tiene que adquirir entidad
y significado por sí mismo, no vinculado a una reinterpretación
de las generales".
La segunda idea del decálogo es la de
que "la clave" de las europeas es la participación,
recordando que en las dos ocasiones en las que dichas elecciones
no han coincidido con las municipales (1989 y 1994) la participación
fue inferior al 60 por ciento. "Cabe esperar --dice el
informe--, pues, un aumento de la abstención respecto
al 14-M próximo a los 20 puntos, por lo que la distribución
de esos abstencionistas será el factor determinante del
resultado electoral". A continuación se indica que
"la prioridad estratégica del PSOE es estimular
la participación de los jóvenes y de los trabajadores
manuales", evitando a la vez un planteamiento que estimule
la movilización vindicativa del electorado del PP y huyendo
en todo caso de cualquier idea de "revancha" del 14-M.
Se indica que el carácter no presidencialista
de la elección obliga a alcanzar un cuidado equilibrio
entre los tres "reclamos electorales: la marca PSOE (que
ejercerá como receptor directo del voto), Zapatero como
líder del partido y del Gobierno ("tendrá
una agenda específicamente electoral con cuatro o cinco
grandes actos y alguna entrevista en un medio importante de
prensa y/o radio") y Borrell como líder electoral,
que "debe ocupar el máximo protagonismo en las actividades
específicamente de campaña".
VOTO ÚTIL EN LA ULTIMA FASE
El PSOE señala que "habrá que bipolarizar
al máximo la opción de voto, evitando la tendencia
a la dispersión que es especialmente acusada en este
tipo de elecciones". "El desarrollo de la campaña
debe permitirnos encontrar una formulación eficaz de
voto útil para la última fase", agrega. Finalmente,
el resumen de los ejes del discurso serían para el PSOE,
entre otros, los siguientes: Para una Europa fuerte y unida.
Para que España vuelva a estar en el corazón y
en el motor de Europa. Para que el cambio sea posible".
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