. . Año IV

A vueltas con la estatua de MMP
Ahora resulta que si se mueve la estatua se cae. No es un chiste. Es la última información sobre la estatua de Menéndez Palayo, don Marcelino, situada en el vestíbulo de la Biblioteca Nacional y que la sin piedad Rosa Regás quiere sacar a la intemperie, es decir a los jardines. Pero si la mueven se rompe, dice hoy el periódico promotor de la campaña pro estatua bajo techo. Lo cual significaría que la Regas no es que quiera cambiar de sitio la estatua del insigne polígrafo santanderino sino que lo que pretende es derribarla. Y es que es lógico. Porque la izquierda siempre ha sido famosa por derribar estatuas, casi siempre de dictadores, hasta que el ejercito de Estados Unidos derribó en vivo y en directo la estatua de Sadan Hussein que años antes contribuyó generosamente a construir mediante selectivos donativos de la CIA al Irak que se enfrentaba a Irán de Jomeini. Pero para que no todo quede en crítica, desde esta sección proponemos lo que consideramos un justo trueque o contrapartida. Que la estatua de Menéndez Pelayo ni se mueva de donde está, pero que amputemos el nombre del autor de los heterodoxos a la Universidad Internacional. Es que nada menos natural que una universidad creada por libre pensadores, por los creadores de la Institución Libre de Enseñanza, lleve el nombre de Menéndez Pelayo. Es más, no sé porque nos tememos que si el susodicho viviera no se sentiría muy contento de ver relacionado su nombre con una institución académica de tan progresista y liberal origen.

Y con el anticlericalismo de la UIMP
Y hablando de la Universidad Internacional crece la polémica, en griterío que no en calidad, sobre lo acaecido en el taller literario dirigido por Lucia Etxebarría. En el mismo periódico que promueve el sostenella y no tocalla (a la estatua de MMP) se desarrolla en paralelo una campaña que o paran o terminara en auto de fe en al campa de la Magdalena. Del origen de la polémica ya tienen noticia en esta misma sección. La historia elegida para el taller de literatura si de algo peca es de barata, lo cual no es extraño teniendo en cuenta la calidad de la directora del taller en cuestión. Pero no es la única baratija que pasa por las aulas universitarias. Pero es que aprovechando la ocasión hay quien pasa lista a los agravios inferidos a la religión católica, desde el laicismo agresivo(?) de Zapatero a la impudicia de traer a José Saramago para hablar del Beato de Liébana. Eso se ha dicho del premio Nobel de Literatura y, que recuerde, nadie ha salido en su defensa, a pesar de que su Evangelio según Jesucristo es, además de obra de gran éxito de público y crítica, es la mejor defensa de la religión en su sentido más amplio. Decir que hoy en España se ataca a la religión católica es no solo lisa y llanamente mentira sino un discurso orquestado que busca añadir nuevas prebendas a todas aquellas de la que ya goza. Y a lo mejor lo que buscan es que el año que vienen en lugar de la escritora contestada el taller de literatura lo dirija un canónigo o, tal vez, su delegado civil. A ser posible de los que escriben contra Etxebarría y la UIMP.

Dos versiones para el mismo incidente policial
No hay mucha claridad de ideas y actuaciones en la Policía Municipal. Vaya por delante que, siendo como es una institución con estructura piramidal, la responsabilidad de lo ocurrido comienza por el jefe político, Miguel Ángel Sañudo, sigue por el jefe militar, continua por los mandos (tenientes, sargentos, cabos...) y termina en el agente de la escala básica. De una de esas actuaciones se da cuenta en los medios de comunicación locales con versiones tan contradictorias que exigirían una nota oficial del concejal Sañudo, si es que tiene tiempo entre lanzar ataques y escribir artículos insultantes dirigidos contra el consejero de la Presidencia y candidato el PRC a la alcaldía de Santander, Vicente Mediavilla. Pero vayamos al grano. Hace unos días se publica la alevosa y grave agresión, se precisa que repetida, de unos ciudadanos a agentes municipales de servicio. Se dan pelos y señales, incluso con parte de guerra (heridos). Pero los supuestos agresores escriben al mismo periódico que dio cuenta de la trifulca versión PM, desmintiendo los hechos y aclarando que son ellos los agredidos. Coinciden ambas versiones en un único hecho: que no es la primera vez que hay enfrentamientos entre los vecinos y la policia. Pues bien, si los hechos que cuentan los vecinos son ciertos, lo que parece que avalaría su publicación en un medio de comunicación tan cuidadoso en comprobar su fuentes como el DM, urge una investigación interna que determine porque hay agentes de la policía municipal de Santander que actúan como Harry el Sucio. Y si no lo son que la PM defienda su honor y lleve a los tribunales a los difamadores. También existen otras posibilidades, pero de menor entidad y contundencia. Se desaconseja expresamente, por el bien de la letra impresa, que el suceso sea motivo de artículo periodístico por parte del citado edil Sañudo.

Piñeiro contra el Racing
El alcalde en prórroga de Santander, Gonzalo Piñeiro, no descansa en sus últimos meses al frente de la Alcaldía de la capital cántabra. Consciente de que nada será igual tras su marcha, principalmente porque él ya no estará, pretende dejar huella, aunque sea en el penúltimo segundo. Pero no para que se le recuerde, sino para que se acuerden de él… Su última ocurrencia es la pretensión de apretarle las tuercas al Racing de Santander, revisando los convenios que le autorizan a utilizar los Campos de Sport del Sardinero y las instalaciones de la Albericia, también de propiedad municipal como el estadio donde el representativo cántabro juega la liga oficial. Argumenta Piñeiro que ahora el Racing es una entidad privada y que, como tal debe ser tratada. Pero no fue de la misma opinión cuando el equipo cántabro era propiedad de dueños privados como el constructor Santiago Díaz o el especulador ucraniano Piterman. Entonces no reclamó modificación de convenio alguno. Quizás porque Díaz era un buen amigo, con importantes concesiones municipales, como las basuras, y siempre generoso con el poder. De Francisco Pernía, actual presidente racinguista, se sabe que sigue siendo militante del PP, partido del que fue secretario general con José Luis Vallines de presidente, y antes de que Piñeiro se hiciera con el control del partido conservador. Y esa militancia compartida parece que en lugar de actuar a su favor le pese en contra, Piñeiro sabrá por qué (y se dice se cuenta también lo aabe, pero se lo contaremos otro día).

Pablo Corral sigue haciendo méritos
El presidente del Colegio de Médico de Cantabria, Pablo Corral, debería pedir el PP que cuente cien antes de salir a los medios de comunicación para reafirmar sus denuncias. En los últimas días se ha vuelto a vivir una situación ya conocida: a las denuncias de Corral contra al Consejería de Sanidad y el Servicio Cántabro de Salud, le siguen, casi de forma inmediata, la denuncia, en los mismos términos, por parte del PP. Una vez puede ser casualidad. Varias es una coincidencia sospechosa. Pero es que, además, después de utilizar los mismos argumentos críticos, similares descalificaciones y peticiones de igual factura –que el presidente de un colegio profesional pida dimisiones de políticos no es frecuente, pero con Corral ya ya se ha convertido en norma--, también extraen parejas conclusiones. O no conclusiones. Porque después de denunciar hechos que de ser verdad implicarían responsabilidades penales y exigir investigaciones y comisiones, ni Corral ni el PP se deciden a poner el asunto en manos de jueces o fiscales. Lo que si es cada vez más evidente es que el PP no sería bien nacido sino fuera agradecido con Corral, en forma de inclusión en sus listas electorales, después de los méritos realizados con la esperanza de llegar a ser candidato del partido conservador.

La anticatólica UIMP
Se impone un auto de fe en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo. No lo decimos nosotros, es la deducción lógica tras leer en El Diario Montañés que, efectivamente, en las aulas de la Magdalena se atacó y denigró a la religión católica. Según el periódico conservador es la propia Lucía Etxebarría con su escrito (lean en esta misma sección ‘El obispado…’) la que confirma el extremo denunciado por la jerarquía católica de Santander a instancias de la COPE y del propio DM. Ahora se entiende el por qué de publicar la extensa réplica de la escritora. Pero lo mismo que el DM concluye que hubo ofensa al leer las explicaciones de Lucia Etxebarría, otros concluimos que entre los aprendices de escritores que pergeñaron el controvertido relato existe una imaginación más bien escasa. Su historia de empresarios a los que llaman Jesús y de políticos apellidados Pilatos, ese relato de construcciones y especulaciones varias es menos original que la historia de Adam y Eva y la serpiente. Que la idea original (?) fuera de un joven militante del PP, lo cual es para Etxebarría la prueba de que no había itención antirreligiosa, es la demostración de hasta que punto nos puede llevar la demagogia de algunos. Porque si había ofensa a la religión, que no se ve por ningún lado, que lo hiciera uno del PP o un militante del PSOE es algo que sólo podría ser utilizad como argumento por los locutores tremendistas de la COPE y los articulistas minis del DM.

El Obispado de Santander se traga la bola de la COPE
Que la COPE se invente una noticia no es noticia. Que lo haga en compañía de otros, por ejemplo con El Mundo o Libertad Digital, el diario digital propiedad de Federico Jiménez Losantos, forma parte del escenario cotidiano. Pero que sobre las mentiras difundidas por la cadena de los obispos, el periódico de Pedro Jota y la web del "pequeño talibán de sacristía", como acertadamente definió Luís del Olmo a Losantos, se fundamente una protesta oficial raya en la comedida bufa. Pues eso es lo que ha ocurrido en Santander. El Obispado de la capital cántabra, posiblemente con pocas cosas de importancia en que ocuparse, dirigió una protesta a la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP) porque, afirmaban, en su aulas se había ofendido a la religión católica. No se preguntó a la UIMP --tampoco a la supuesta ofensora, la escritora Lucía Etxebarría (pero eso tiene su disculpa, toda vez en el obispado santanderino ni siquiera saben escribir bien el nombre de la novelista)--, sino que se dio por buena la información de la COPE. Pero esta emisora mentía. Y no es la primera vez. En su escrito de replica al obispado de Santander, que pueden ver completo en la dirección http://www.eldiariomontanes.es/prensa/20060812/cultura/carta-rectificacion-lucia-etxebarria_20060812.html, la escritora menciona uno de las más recientes bulos lanzados por las ondas de la COPE: que Zapatero se ha hecho acompañar en sus vacaciones por quince cocineros, cuando muy pocos ignoran que en La Moncloa solo hay un cocinero. Pero la mentira de los quince cocineros se ha mantenido a pesar de todos los desmentidos. Como se mantendrá, seguramente, la fasedad de que en la UIMP se hace propaganda anticatólica, y en sus cursos se practica la herejía, En esta sección no hemos podido por menos que considerar la posibilidad de que quien ha hecho la denuncia, la ha convertido en noticia y la ha oficializado, a lo mejor está pensando en hogueras, que era con lo que no hace tanto tiempo los ‘talibanes de sacristía’ respondían ante la ciencia y la discrepancia.

Siguen las encuestas
Se ha escrito en más de una ocasión en este confidencial: las encuestas sobre intención de voto reflejan el estado de ánimo de los votantes cuando se realiza el sondeo. Dicho lo cual les cuento que hay una encuesta con 1.500 entrevistas, centrada en Santander, Torrelavega y las poblaciones de mayor densidad democrática de la Comunidad Autónoma, que proyecta el siguiente resultado en escaños: PP, 15; PSOE, 12 y PRC, 12. En las elecciones del 25 de mayo de 2003, el PP obtuvo 19 escaños, el PSOE, 13 y el PRC, 8. Un dato significativo es que sólo la mitad de los que votaron por el PP recuerdan ahora el sentido de su voto.

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