La campaña
del PP bordea la legalidad
La profusión de vallas del PP, tanto del candidato
regional, Ignacio Diego, como, en menor medida,
del aspirante a la alcaldía de Santander, Iñigo
de la Serna, demuestra que el partido de la derecha
no tienen problemas de liquidez para bordear publicitariamente
la legalidad. La campaña del PP es legal, aunque escapa
del control de gastos electorales, limitado por ley durante
la campaña propiamente dicha. La prohibición,
no obstane, solo es válida para la publicidad que pida
el voto expresamente, como si no hubiera mil y una maneras
de encandilar al electorado. En las últimas horas a
la propaganda en vallas se ha unido el buzoneo de un folleto
donde se contrapone el “desgobierno” del Ejecutivo
social-regionalista con las ofertas del PP. Ofertas que en
unos meses formaran parte del programa electoral con el que
los populares pedirán el voto a los cántabros.