Arrancan el magazíne y
los informativos de Aquí tv
Aquí tv,
la nueva televisión local de Cantabria, que inició
sus emisiones el pasado 6 de diciembre, coincidiendo con la
celebración del 29 aniversario de la Constitución
Española, pone hoy en marcha sus programas estrella.
Las mañanas, entre las 10 y las 12 horas, son de Azucena
Valdés, profesional de larga trayectoria en
el medio televisivo, que dirige y presente un magazine donde
se combina la entrevista y el debate de actualidad. Hoy cuenta,
entre otros invitados, con Aurora Díaz,
esposa del presidente de Cantabria, y la directora general
de Juventud, Eugenia de Diego. Ya por la
noche se estrenan los informativos de la cadena: Aquí
Cantabria, diario de información regional que combina
noticias y opinión, presentado y dirigido por Víctor
Gijón, y con Aquí a fondo, que dirigido
y presentado por Saúl Calle, aborda
los grandes asuntos de la actualidad con tratamiento monográfico.
Hoy se analiza la trayectoria de un Racing metido en Europa,
para lo que acudirá a los estudios de Aquí tv
el presidente del club, Francisco Pernía.
La programación de ámbito regional se complementa
a partir de las 22 horas con la emisión del primero
de los conciertos del Certamen de Música Joven, del
que Aquí tv ha sido la televisión oficial. A
lo largo de la semana se ofrecerán los conciertos de
las distintas categorías musicales, para concluir el
viernes con un especial de la Gala Final del Certamen Jóvenes
Diseñadores de Moda 07. Aquí tv está
dirigida por Víctor Gijón y respaldada por el
grupo que desde hace cinco años viene editando el diario
digital en Internet, Cantabria Confidencial.
La nueva televisión puede verse en prácticamente
todos los núcleos de población importantes de
Cantabria. Por el canal 26 en Santander, arco de la Bahía
y la zona costera y por el canal 39 en Torrelavega y la comarca
del Besaya. En los próximos días las emisiones
se recibirán a través de operadores de cable.
También podrá seguirse su programación
por Internet en www.aquitv.es.
Aquí tv forma parte del grupo Local Media, con más
de 170 televisiones locales repartidas por toda España.
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¿Dónde estamos?
La pregunta es pertinente, porque poco,
muy pocos, pueden imaginar que tal bodrio no es Benidorm,
ni Peñíscola, ni Totana…Es Miengo, Cantabria,
y visto los visto parece lógica la indignación
del ciudadano que nos manda la fotografía, ofendido
ante una costa construida intensivamente sin respeto alguno
a Poles y otras leyes. Sin respeto, tampoco, a las más
elementales normas estéticas y paisajísticas.
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Palabra de Ibarrondo
El domingo día 9 a las 20.30 horas la nueva televisión
local Aquí tv ofrecerá
un especial informativo en torno al homenaje que el pasado
sábado tuvo como protagonista al periodista Patxi
Ibarrondo. Dos centenares de ciudadanos, miembros
de distintas asociaciones ciudadanas y periodistas, reconocieron
el trabajo realizado por Ibarrondo al frente del semanario
La Realidad, cuyo cierre fue provocado
por las demandas millonarias presentadas por dirigentes del
PP. En el acto intervino, entre otros, el homenajeado. A continuación
les ofrecemos el texto completo de su intervención.
”A todo homenajeado, por el hecho de serlo, se le confiere
el privilegio de atufar al personal con unas palabras que
suelen derivar en ese discurso torrefacto que comienza con
el "yo no soy orador".
Yo no quiero ser menos privilegiado de lo usual pero tampoco
soy Demóstenes. Aunque os aseguro que vuestra paciencia
no tiene nada que temer.
Como digo, no soy ducho en retórica y no tengo palabras
nuevas que decir, pero sí tengo unas cuantas bastante
usadas. Son esas palabras que calafatean el ánimo,
cuando éste se agrieta y puede llegar a desfallecer
por la dureza del temporal y unas circunstancias adversas
que te cierran la boca. Palabras de las que te dicen que no
todo está perdido, a pesar de la grisura y las tempestades
del entorno. Las que te convencen de que, a pesar de todo,
aún queda oportunidad para que otro mundo sea posible
en este mundo.
Son viejas y bellas palabras que han sobrevivido a la erosión
de esa extraordinaria depredadora del lenguaje que es la historia
oficial. Hablamos de solidaridad, utopía, amor, camaradería,
generosidad, rebeldía, justicia, humanismo, libertad,
mundo, sustancia, poesía...etcétera. Palabras
de abajo.
Antes de continuar, vaya por delante mi agradecimiento profundo
a todas aquellas personas y organizaciones sociales que han
hecho posible este acto de solidaridad. Gracias también
a los compañeros de fatigas -Pedro, Yolanda- supervivientes
de un naufragio que, como la mayoría de los naufragios
que en el mundo han sido, no estaba previsto en el guión.
Mi reconocimiento extremo a todos aquellos que con vuestro
altruísmo y fidelidad hicisteis posible lo insólito
de "La Realidad". Y, sobre todo a María,
mi compañera, el faro que ilumina mis días y
sin cuya luz me habría quizá extraviado por
la derrota de alguna niebla inconveniente.
Pero, ahora mismo, la pregunta que me asalta es: ¿Por
qué estamos aquí? Más allá de
los motivos personales de cada cual, quiero creer que es por
reconocimiento a una labor que fue abortada desde arriba y
de qué manera, lo que acarrea un sentimiento de injusticia.
Ello confiere a este acto un innegable carácter reivindicativo,
cual es el rechazo de una libertad de expresión mutilada
por la censura; siendo como lo es, esta libertad, la principal
defensa de la sociedad civil frente a los poderes oscurantistas
y especuladores de toda condición.
Así pues, no está de más repetir que
éste es el homenaje a un sueño truncado que
se llamó "la Realidad". Hacer realidad los
sueños es la impronta que ha guiado desde siempre a
la humanidad que no es conservadora y rutinaria. Pero el nuestro
lo convirtieron en pesadilla los poderes públicos de
una Normalidad anormal. La que sigue imperando por estos lares
con sus contubernios y su circo, donde el programa es el más
difícil todavía de lo mismo.
En efecto, si antes fueron las andanzas de un toro "Sultán"
pluriempleado, ahora son las anchoas de un integrista costumbrismo
infinito. Ambas son astutas variaciones en torno a un mismo
tema. Un folklorismo político alicorto, caradura y
sin sentido del ridículo que nos distrae las legislaturas,
permitiendo perpetuar el intocable dominio de los amos de
la finca. Para conseguirlo es fundamental que la opinión
pública, sobre los asuntos esenciales, permanezca entretenida,
inexistente o amordazada.
Estos amos del prao son los mismos que ordenaron a sus secuaces
decapitar la cabecera de "la Realidad" y servirla
en bandeja judicial, ya que cada lunes les ponía ante
el espejo de la evidencia. Las querellas llovieron a mansalva,
hasta que el "honor" encontró a su Laura
Cuevas.
En el cine de mafiosos podemos ver cómo estos no dudan
en matar a cualquier testigo de cargo, en su obsesión
por parecer honorables. Ese afán de eliminar obstáculos
es tan real en la ficción como en la vida misma. En
un principio la película de "la Realidad"
era de combate a cuerpo limpio, pero no de submarinos repletos
de torpedos, ni de cargas de profundidad, armas ofensivas
para las que no había defensa posible. No por falta
de ganas sino de suficiente respaldo logístico.
Al fin y al cabo, "la Realidad" era el bautismo
de una frágil y humilde cáscara de nuez informativa
en el ojo del huracán, haciendo frente a los embates,
por activa o por pasiva, de tirios y troyanos. El milagro
era poder hacer el periódico cada semana sin faltar
a la cita con los lectores.
Echando una mirada retrospectiva, ni uno mismo se puede creer
la capacidad de resistencia. Otro milagro es que durásemos
dos años, dando el do de pecho contra viento y marea
en esta opereta siciliana que podríamos llamar Bancabria,
capital Badenmer. Un lugar remoto del planeta donde radica
el origen y el pedigrí de una principal familia financiera
del neoliberalismo, la globalización mundial y su corolario
el pensamiento único.
Y eso se nota, aunque no se quiera ver en su justa dimensión.
Pensar otra cosa sería pecar de ingenuidad o ser demasiado
frívolos. Este es ese lugar donde las familias de la
oligarquía premian con medallas de oro públicas
a un presunto delincuente de altura, uno de los suyos, por
el gran mérito de pasear por el mundo el nombre de
la ciudad que coincide con el logotipo de su negocio. Por
ejemplo.
Así que hasta los pies de esta hermosa bahía
no llega ninguna Operación Malaya marbellí.
Ninguna judicatura anticorrupción con ganas de trabajar
como en Totana-Murcia. Se juzgó reiteradamente a "La
Realidad" y se aplicó la pena maxima, pero ni
el fiscal general del Estado se ha atrevido a acusar recibo
de un botín bancario, amasado con dinero negro y blanqueado
mediante masivas cesiones de crédito. La justicia la
pintan ciega de imparcialidad, pero siempre señala
a los mismos de la bajura que no pueden mimarla con suficientes
conjuros.
En lo que respecta a mi modo de ver el periodismo, no puedo
estar más de acuerdo con el gran Ryszard Kapucinski
(premio príncipe de Asturias de la Comunicación)
cuando titula un libro suyo "Los cínicos no sirven
para este oficio". Sin embargo, lo más frecuente
es que el baile de las acciones editoriales haga del periodismo
precisamente un oficio de cínicos. Y o bien no quieren
saber nada de lo que importa o sólo cuentan cuarto
y mitad de lo que saben.
La idea de poner en marcha una publicación no obediente
a nadie, pero que fuera sensible a la diversidad de voces
e intereses de los de abajo, me surgió en 1998 tras
mi paso por La Realidad de la Selva Lacandona, en el Chiapas
zapatista. Pienso que, océanos formales aparte, lo
que allá ocurre no es muy distinto que aquí:
el abismo de una democracia virtual y vigilada, transformada
en partitocracia y frecuentemente corrupta; mientras la sociedad
civil acata todas las cargas, sin apenas capacidad para decir
esta boca es mía.
Y no digamos para influir en las decisiones de las esferas
del poder. Existen paralelismos inquietantes: si allende los
mares son indígenas los ninguneados desde siglos, acá
el drama existencial se cierne sobre los parados de larga
duración y otras minorías marginadas del supuesto
estado de bienestar. Todos ellos configuran los eslabones
sueltos de la cadena del orden global. Son las excrecencias
de la historia con los que nadie cuenta para nada, salvo como
simples estadísticas.
Una vez en los kioskos, nuestra publicación nunca fue
importante en tamaño multimedia. Pero era un francotirador
sumamente molesto para los negocios fraudulentos y emborronaba
la que, sin duda alguna, es su mejor cobertura: la deliberada
imagen de una comunidad bucólica donde nunca pasa nada
relevante, o al menos eso nos hacen creer. Si acaso, la elaboración
de exquisitas anchoas o las paradas reproductoras de un semental
bovino con injerto de fibra de carbono.
Estaba claro que éramos insignificantes para la omnipotencia
multimediática del Opus Dei, pero defendíamos
la sociedad laica frente a todo tipo de sectarismos. La independencia
social empieza por la autonomía de las personas individuales
de cualquier dogma o atadura involuntaria.
No éramos más que esa mota de polvo de las que
se sacuden del traje con dos dedos, pero las 40 familias que
se reparten a grandes rasgos la región, con todos nosotros
en calidad de simples inquilinos, tuvieron que echar mano
de su más potente aspirador. Y así poder seguir
barriendo y escondiendo fraudes bajo la alfombra de la impunidad.
Ahora bien, con todo y con su poco tiempo de vida, "la
Realidad" dejó en el aire una semilla inconformista
y una manera de hacer las cosas. Se demostró que, con
cuatro palitroques y suficiente fuerza de voluntad, es posible
decir verdades contrastadas en alta voz, por escrito y por
dibujado. Malo será que esa idea -o sus variantes de
la misma- no esté siendo recogida por otros espíritus
inquietos y diagonales; y así vuelva a brotar la crítica
radical a unas formas de hacer que nos deforman como personas
y como ciudadanos.
En lo que respecta a mí personalmente, combatir con
la palabra siempre ha sido un placer; no exento de riesgos
evidentes, pero un placer al fin y al cabo.
Por todo ello y porque no sabemos ni queremos ser de otra
manera, seguiremos luchando mientras podamos. En mi circunstancia
actual, mediante un blog en Internet que desde ahora mismo
os invito a visitar: ElAntídoto (www.patxibarrondo.com),
un contraveneno bueno para expresar presunciones y resabios.
Finalmente, me vais a perdonar otra osadía de homenajeado.
Quisiera expresar un deseo libertario, en consonancia con
la filosofía expresada en "La Realidad":
Un mundo donde quepan todos los mundos.
A la vista del emocionante éxito de esta convocatoria,
mi deseo es que las organizaciones convocantes se percaten
de la magnitud de lo que han conseguido, enarbolando el humilde
talismán de "La Realidad" a seis años
de su cierre. Y pienso que sería una pena que todo
se disolviera aquí, en esta comida homenaje a lo que
pudo ser pero que no dejaron crecer. Una oportunidad perdida
para caminar juntos por el mismo sendero. Son tiempos de globalizar
la lucha con imaginación y sin dejar de ser quienes
somos. El enemigo capitalista ataca por todos lados, en lo
local y en lo universal. Nadie está salvo, la seguridad
no está garantizada.
Yo digo y estoy convencido de que el estigma de las divisiones,
sectarismos o reticencias no puede ser permanente. Sencillamente
porque es un suicidio social que beneficia sobre todo a los
señoríos. Pienso que ecologistas, mujeres, ong´s,
independientes, cooperantes...Con la generosidad y determinación
de que han hecho gala aquí, en nombre de "la Realidad",
pueden converger y sumar la fuerza de su diversidad de identidades.
Buscar lo que une y dejando a un lado lo que separa. Levantar
un movimiento y conseguir la presencia suficiente como para
que, a partir de esa base común, esta sociedad civil
tan anulada tenga influencia real en esta tierra. Un lugar
tradicional donde la oligarquía y sus capataces dominan
de manera abrumadora nuestras vidas y haciendas.
Para que nunca más puedan cerrarnos la boca tan impunemente.
Muchas gracias de nuevo a todos por estar aquí y hasta
siempre.”
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